Chapapote San Francisco
Trabajadores instalan barreras de protección en la clausurada playa de Crissy Field en el Presidio de San Francisco. EFE/PETER DASILVA
La costa de la ciudad de San Francisco sufre los efectos del mayor vertido de petróleo sufrido en esa zona desde 1988.

Entonces cayeron al mar más de 9.500 barriles de petróleo tras un accidente en una refinería del grupo Shell.

En esta ocasión equipos de limpieza tratan este viernes de controlar los daños causados por el vertido el miércoles en la bahía de más de 1.400 barriles de petróleo.

El vertido se produjo cuando el carguero surcoreano "Cosco Busan" chocó contra el puente que une San Francisco con la ciudad de Oakland debido a la densa niebla.

El petróleo, que se ha extendido ya fuera de la bahía hasta más allá del Golden Gate, amenaza la supervivencia de las numerosas de gaviotas, focas y otros mamíferos que viven en la bahía.

Fuentes del gobierno de California informaron de que se han rescatado ya cientos de pájaros empapados de petróleo, seis de ellos muertos.

La Guardia Costera, objeto de las críticas

El jueves, la Guardia Costera dijo que ya se han recogido 36.000 litros (226 barriles de petróleo), así como 2,3 metros cúbicos de crudo sólido, que equivalen a 14 barriles.

Crecen las críticas por la respuesta al accidente de la Guardia Costera
Mientras, crecen las críticas por la respuesta al accidente de la Guardia Costera, que en un primer momento subestimó la cantidad de petróleo caída al mar.

Horas después del accidente, la Guardia Costera afirmó que se trata de un vertido "insignificante" de sólo unos 530 litros (tres barriles).

"Habríamos reaccionado diferente si hubiéramos tenido información precisa", declaró un portavoz del alcalde de San Francisco, Gavin Newsom.

Por su parte, Barbara Boxer, senadora demócrata por California, dijo que hay muchas preguntas sin respuesta, como "por qué costó todo el día determinar la gravedad del vertido" y "si la Guardia Costera hizo el test de alcoholemia al capitán del barco a tiempo".