La Audiencia de Barcelona ha condenado a una multa de 200 euros a un ginecólogo por vejar a una paciente al decirle que "se introdujese una berenjena y volviera a visitarse".

Son palabras irrefutablemente ofensivas dirigidas a menorspreciar la dignidad de la paciente

Los tres magistrados concluyen que son "palabras irrefutablemente ofensivas dirigidas a menospreciar la dignidad de la paciente".

En un principio, el jurado absolvió al médico pero la Audiencia ha estimado el recurso presentado por la afectada.

El médico alegó que la frase se pronunció en un momento de distensión. Pero ahora los jueces concluyen que la frase es vejatoria porque "no eran amigos ni compartían una relación profesional de igualdad".

Dominio técnico

"Al contrario, él era un médico que ejercía funciones tan ‘sensibles' como es una exploración ginecológica, y por tanto, su posición era de dominio técnico", afirman los jueces.

La condena es consecuencia de una multa impuesta a razón de diez euros por día "atendiendo a la solvencia del culpable", por 20 días.

El tribunal, en cambio, no admite la reclamación "de 3.000 euros porque la mujer pasó dos semanas de baja laboral y abstinencia sexual con su pareja" porque el informe pericial no recoge ninguna afectación traumática.