La base única de datos policiales de ADN, cuya ley reguladora entra este viernes en vigor y en la que se unifican los ficheros de la Policía y la Guardia Civil, permitirá esclarecer al año entre 4.000 y 5.000 casos sin resolver, desde homicidios y agresiones sexuales a robos con fuerza y delitos de terrorismo.

Esto no es el CSI, donde parece todo tan bonito

El comisario de la Policía Científica Antonio del Amo advierte, no obstante, de que "esto no es el CSI, donde parece todo tan bonito, siempre consigues los indicios, reconstruyes todo y las pruebas de ADN te dicen en una hora quién es". Del Amo afirma que "todo lleva sus plazos".

Los dos Cuerpos policiales han "volcado" en esta base la información genética que cada uno de ellos guardaba en distintos ficheros desde hace unos nueve años, con lo que sus agentes podrán contrastar de forma automática los perfiles que almacenan de su numerosas investigaciones y cruzarlos con los de sospechosos o imputados por delitos de especial gravedad.

La nueva norma deja la puerta abierta al uso y cesión de los datos procedentes de otras bases como los ficheros de las policías autonómicas o del Instituto Nacional de Toxicología.

De 45.000 perfiles, sólo 6.000 identificados

La base única, que cuenta con unos 45.000 perfiles genéticos, de los que sólo unos 6.000 están identificados, facilitará también la identificación de personas desaparecidas o restos cadavéricos.

Hasta ahora, según el comisario Del Amo, esos perfiles han sido recogidos con autorización judicial o del implicado, pero la ley que entra en vigor este viernes va a permitir obtener muestras sin necesidad del consentimiento previo de los detenidos por delitos contra la vida, la libertad o la integridad de las personas, robos con violencia, crimen organizado o terrorismo.