Los restaurantes de Granada están al límite. El alza generalizada de los precios de numerosos alimentos básicos les está haciendo plantearse encarecer sus platos para no perder dinero. Algunos de los restauradores más conocidos de la provincia aseguran que el sector vive «momentos complicados» que, aunque se iniciaron en la implantación del euro, se han recrudecido en los últimos tiempos. De momento, los locales se resisten a subir los precios de sus cartas a fuerza de sacrificar los beneficios. Creen que es la única forma de que no se resienta su clientela, pero si el precio de los alimentos sigue subiendo...