Sambil Outlet en Madrid
El grupo Sambil inauguró en marzo un centro de descuentos en Leganés. JORGE PARÍS

Desde que el primer centro con firmas reconocidas a precios muy rebajados se inauguró en España hace dos décadas, el concepto outlet ha experimentado una intensa transformación. Ha pasado de ser visto solo como una oportunidad para comprar barato prendas de temporadas anteriores o consideradas defectuosas, a convertirse en complejos sofisticados que cuidan mucho su imagen y ofrecen una amplia gama de productos, servicios y experiencias.

En España, hay 15 outlets que suman un total de 1.034 comercios, según datos de la Asociación Española de Centros Comerciales (AECC). El centro Sambil de la ciudad madrileña de Leganés ha protagonizado la última gran apertura, pasando a ser el complejo comercial de este tipo más grande de nuestro país. Combina tiendas de ropa con salas de cine, locales de restauración y experiencias como un túnel de viento.

"Lejos de ser una tienda de oportunidades a la antigua usanza, el outlet actual combina moda con servicios, compras con ocio y gastronomía -explica Carlos Carrasco, gerente de Sambil-. El sector ha evolucionado de tal manera que, incluso, hay grandes marcas que diseñan colecciones especialmente pensadas para su comercialización en outlets".

Mucho ha cambiado desde que el primero aterrizó en España en 1996, con la apertura de Las Rozas The Style Outlets, situado en el noroeste de Madrid. Con ropa y complementos a precios bajos de reconocidas firmas como Massimo Duti y Adolfo Domínguez , el innovador concepto -que proviene de Estados Unidos- se extendió rápidamente.

Los centros de descuento acaparan el 15,1% de la facturación del textil"Este novedoso formato comercial se basaba en el reclamo marca-precio en unos centros que, en cuanto a diseño, eran completamente funcionales. Eran lugares donde diferentes marcas de moda vendían sus excedentes de stock directamente al consumidor", explica Eduardo Ceballos, director en España de Neinver, el grupo que abrió el centro de Las Rozas y que actualmente cuenta con cinco instalaciones en el territorio español -en Madrid, Coruña, Barcelona y Bilbao-.

Con el estallido de la crisis económica, los centros de descuentos crecieron aún más en España. Al tiempo que las firmas rentabilizaban sus existencias, los usuarios disponían de productos a precios muy atractivos. De acaparar el 8% de la facturación total del textil en el año 2007, pasaron al 15,1% en el 2015, según el informe 'El Comercio Textil en Cifras' de Acotex.

Actualmente, la actual competencia con las tiendas digitales, donde se pueden encontrar todo tipo de productos a precios muy bajos, y la generalización del low cost, obliga a los outlets a renovarse. "Aunque las firmas de moda, tanto femeninas como masculinas, siguen ocupando el principal atractivo de los centros, es cierto que en los últimos años se ha evolucionado hacia una oferta más diversificada", explica Ceballos.

Ahora, además de textil y calzado, también incluyen deporte o decoración, a lo que añaden otros servicios, como restaurantes y bares, cines, supermercados o incluso actividades deportivas.

Los centros han tenido que transformarse ante un consumidor más exigente. "Más que del consumidor de outlet preferimos hablar del consumidor pos crisis, un consumidor que ha dejado la compra impulsiva", afirma Carrasco.

Más que del consumidor de outlet preferimos hablar del consumidor pos crisis

El concepto outlet está dispuesto a seguir compitiendo con los centros comerciales tradicionales y las nuevas plataformas digitales. La próxima gran apertura de este tipo de complejos será en Torrejón de Ardoz (Madrid), planificada para 2018. El grupo francés Compagnie de Phalsbourg destinará 138.000 metros cuadrados para construir el macrocomplejo Open Sky, que contará con un outlet de 22.000 metros.

Previsto para el mismo año, la compañía británica McArthurGlen -el grupo inglés líder en este tipo de complejos en Europa- ha elegido Málaga para su Designer Outlet, con firmas de lujo que se distribuirán en 30.000 metros cuadrados de superficie alquilable.

Asimismo, Festival Park Outlets de Mallorca planea ampliar sus instalaciones, que ya cuentan con 32.000 metros cuadrados.

Descuentos mínimos del 30%

Los outlets suelen ofrecer al consumidor una rebaja en el precio del producto que parta del 30% de deducción, y así diferenciarse del catálogo de los complejos comerciales tradicionales.

A partir de ahí, el abaratamiento dependerá de la cantidad de temporadas pasadas y de la evolución que haya tenido la prenda o complemento a lo largo del tiempo. "En temporadas de descuentos adicionales, pueden alcanzar hasta el 80%", afirma Eduardo Ceballos, director de Neinver.