Leire no tiene adónde ir. La Policía la desalojó el miércoles, junto a otros compañeros, de debajo del Puente Viejo de Murcia, donde vivía. Dice que sólo han camuflado el problema, porque ellos siguen existiendo. Mientras, «la sociedad mira hacia otro lado».

¿Qué le pareció el desalojo?

Llevo mucho tiempo en la calle y como lo que me han hecho en Murcia no me lo han hecho en ningún sitio.  No nos han ofrecido ninguna ayuda. Sólo te echan para que la gente no te vea.

¿Dónde vive ahora?

En un albergue, pero sólo podemos estar allí una semana. Después, a la calle otra vez.

¿Cómo sobrevive?

Nos ganamos la vida aparcando coches, pero no da para nada. Para ganar seis euros tenemos que estar desde las 6.00 hasta las 22.00 h. Quiero trabajar. Ahora, intentaré ir a Jaén a recoger aceitunas, pero el billete es muy caro.

¿Cómo eran las condiciones debajo del puente?

He pasado mucho frío, me han picado bichos y he cogido una infección. He ido tres veces a urgencias, pero no me hacen las pruebas. Dicen que me tengo que empadronar.

Siendo tan joven, ¿cómo es que está en esta situación?

He sufrido mucho, desde mi infancia. Nunca se han preocupado por mí. Mi marido me pegaba. Un día me dio una paliza que casi me mata. Me arrancó los dientes. Estuve en el hospital más de 50 días. Sólo espero que alguien me dé  una oportunidad.

BIO

Tiene 34 años y es del País Vasco. Lleva en Murcia un mes, pero quiere marcharse a Jaén.