El 42% de las mujeres que denunciaron maltrato en Euskadi en 2006 tienen menos de 32 años. Porque muchas víctimas tienen rostro joven, y ahora, se atreven a decir basta. «Las mujeres están ganando poder», se congratula Izaskun Moyua, presidenta de Emakunde, el Instituto Vasco de la Mujer.

Y más poder son más denuncias. El pasado año hubo 3.700 denuncias por violencia sexista, un 37% más que en 2004. Aún así, en 2006 tres mujeres murieron maltratadas, 23 resultaron gravemente heridas y 1.074 levemente.

Emakunde se ha dado cuenta de que el maltrato no es sólo cosa de parejas de edad. Por eso, presentó ayer la primera campaña contra el maltrato dirigida a adolescentes. La pondrá en práctica junto a la Asociación de Municipios Vascos, Eudel, y llevará el eslogan Txo! Kontrolatzen? (¡Tío! ¿Controlas?).

La iniciativa se basa en la publicación de imágenes que reflejan comportamientos machistas entre chavales de 13 a 18 años. «Nunca quieres sexo. ¡Eres una sosa!» o «no quiero que salgas por ahí con tu amiga esa». Son frases comunes en boca de adolescentes machistas. Escenas que veremos en 100.000 folletos en el buzón, 6.500 carteles por la calle, 3.000 carpetas, 13.000 fundas de móvil, anuncios en prensa, radio y TV, etc.

La campaña usa el simbolismo de un mando de la Play Station. «Tu mando es virtual, yo soy real», dice una chavala al chico.

«Es que es en la adolescencia donde nace el germen de lo que en el futuro puede ser una mujer maltratada», observa Moyua. Todo ello con el 25 de noviembre a la vista, el Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres.

No sólo es cosa de las víctimas

Un joven de 27 años discute con su pareja en casa, se calienta, le pega un puñetazo y continúa pateándola en el suelo. Es el enésimo y último capítulo de violencia de género.

Ocurrió el miércoles por la noche en Vitoria. Emakunde pide «militancia» a la sociedad; que no sólo las víctimas denuncien las agresiones. Precisamente, el Colegio de Enfermería de Vizcaya comenzará a dar el próximo lunes un curso a las sanitarias para que sepan detectar a pacientes maltratadas.