La gestión de las futuras líneas de metro y tranvía podría cederse a empresas privadas en un futuro. Al menos, ésta es una de las opciones que se está planteando Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana, siguiendo nuevos modelos de explotación que ya se han puesto en marcha en el tranvía de Barcelona, en el de Murcia y en el futuro metro de Málaga, donde una empresa lo construirá y gestionará durante 30 años.

En este sentido, fuentes de FGV han asegurado que, de momento, únicamente se está estudiando si es viable y tiene sentido: «La Conselleria construiría la obra y cedería la gestión a una empresa, poniendo unas bases que le exijan cumplir unos horarios, una frecuencia de paso y un tope en los precios». Además, añadieron que esto podría abrir la posibilidad a que «en un futuro, el sector privado financie las obras».

Lo que sí es seguro es que esta iniciativa, de llevarse a cabo, «no afectaría ni a las actuales líneas, que seguirán siendo 100% públicas, ni a los 1.500 trabajadores de FGV».

Pese a todo, fuentes del comité de empresa explican: «Nos consta que quieren privatizar nuevas líneas. Vamos a pedir al conseller que informe claramente a los empleados de los planes de la empresa, qué parte se privatizará y en qué plazos. De lo contrario, podríamos acordar movilizaciones». Además, la gerente de FGV, Marisa Gracia, avanzó ayer que los futuros talleres de mantenimiento de material móvil los gestionarán empresas mixtas.