Ayer, Metrocentro vivió su segunda crisis tras el descarrilamiento del tercer día. A media mañana saltaron las alarmas en Tussam cuando se enteraron de que decenas de sevillanos estaban viajando gratis en el tranvía. No tardaron en darse cuenta de lo que estaba pasando. Desde el miércoles, muchos vecinos han recibido ya en sus casas por correo la famosa tarjeta sin contacto que sustituirá al actual bonobús (ver foto). No hará falta insertarla, bastará con pasar cerca de la máquina para que ésta valide el viaje y, electrónicamente, lo descuente. En teoría, como explica la carta que acompaña a la tarjeta que llega a los domicilios, no será válida hasta el primer trimestre de 2008. Pero las máquinas dentro de los tranvías estaban ya encendidas, con lo que aceptaban como pagado el viaje de todo el que llevara ya la nueva tarjeta en el bolsillo, aunque sin cargar con dinero. También servía la de los usuarios de los autobuses metropolitanos, en los que este tipo de tarjeta se usa desde el pasado lunes y con la que se podrá transbordar a Tussam, al tranvía y al futuro metro. Los técnicos del Metrocentro pasaron el resto de la mañana apagando los aparatos, que ya no podrán ir encendidos. «Es una pena porque así no hacen bonito», asegura uno de los responsables del tranvía.