Saray Márquez triunfa en Estados Unidos
Saray Márquez Moneo canta ópera, pese a sus raíces flamencas
Saray Márquez Moneo es el nombre de una artista. De familia flamenca pero canta ópera. Es una joven jerezana que hace alrededor de diez años emigró a Estados Unidos, y de su marcha tuvo la culpa el amor, «ese sentimiento que todo lo puede», asegura. Asentó su vida en Temécula (California) tras casarse en 1.997.

Esta joven pertenece a una de las sagas con más arte de todo Jerez, los Moneo, que defienden el cante flamenco más puro allí donde van. Como en todas las familias, los genes artísticos perviven a flor de piel, y en Saray se muestran de una manera, cuanto menos, peculiar.

No es extraño que tenga un don especial para el cante, lo que más impactante resulta es que sus cuerdas vocales evoquen sonidos que se parecen más a Rigoletto que a unas bulerías.

Pues sí, canto ópera, a pesar de lo llamativo que pueda parecer porque no es usual que una gitana opte por este estilo musical. Desde que era joven he escuchado música muy diferente a mis raíces flamencas. De hecho, empecé a relacionarme con otros estilos admirando a Mariah Carey o Whitney Houston.

¿Ha interpretado alguna vez temas de estas cantantes?

Sí, he entonando sus canciones más famosas. Además, me resultaba más fácil cantar en inglés que en español.

¿Qué opinaba su familia cuando te escuchaban cantar algo que no era flamenco?

Mi familia me podría haber ayudado a formarme, pero me daba vergüenza decirles qué música me gustaba, y cuando era más pequeña no dejaba que me escuchasen. Yo nunca he cantado flamenco porque le tengo mucho respeto, no me sale.

Nunca he cantado flamenco, le tengo mucho respeto

¿Cuándo decidió ser valiente para formarse como cantante?

La música siempre lo ha sido todo para mí, pero he empezado a asistir a clases de canto hace sólo cinco años en Estados Unidos, porque aunque aquí estuve dando clases, es allí donde realmente estoy aprendiendo.

¿Cómo le resulta Estados Unidos en comparación con Jerez?

Aquello es precioso, además, los profesores y la enseñanza son totalmente diferentes. Estudio en el Santa Monica College, y allí asisto a clases de canto y ópera.

¿Recuerda la primera vez que actuó en Estados Unidos?

Sí. Fue en Santa Monica College donde tuve la oportunidad de mostrarme ante un público en un teatro. Recuerdo que lo primero que interpreté fue Oh mío bambino caro de Puccini, y sentí como si volara, el suelo no lo noté. Al principio estaba nerviosa, pero cuando salí al escenario parecía otra persona. También he cantado árias de la La Traviata o Carmen, entre otras muchas.

Recuerdo un día cuando estaba embarazada y escuché a Verdi, Amara se quedó como paralizada

No se ha atrevido a grabar ningún trabajo discográfico

He grabado una maqueta que con la que estoy trabajando con discográficas, ya que lo interrumpí hace unos años cuando me quedé embarazada de mi primera hija. Recuerdo que cuando estaba embarazada de Amara, continué ensayando, y un día le puse a Verdi y ella se quedó como paralizada, como si ya lo hubiera escuchado. Fue una sensación muy emocionante.

De padre payo y de madre gitana, la joven artista sabe aunar sus costumbres jerezanas con las americanas, junto a su marido y a sus dos pequeñas, Amara y Nerea, que sin lugar a dudas crecerán empapándose de una gran variedad cultural. Aunque quiere regresar lo antes posible, porque Jerez "es mi tierra y a mi marido le encanta. Nuestra intención es asentarnos aquí en un futuro», concluye.