España envejecerá así de mal si no frena el cambio climático
La Manga del Mar Menor (Murcia). (Greenpeace)

Los efectos del cambio climático ya son evidentes. Basta con mirar el termómetro. Sin embargo, las catastróficas consecuencias previstas por la comunidad científica por el calentamiento del planeta se pueden evitar. Así piensan en Greenpeace y por eso han editado Photoclima, un libro de fotos que compara la situación actual y la de un hipotético futuro para nuestros ecosistemas más amenazados.

Para mostrar su aspecto a partir de 2050, la organización se basa en las predicciones del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de Naciones Unidas. El director de Greenpeace, Juan López de Uralde, aclara que quieren «crear alarma e invitar a la acción», ya que en España se ha frivolizado mucho sobre el cambio climático con discusiones «sobre aspectos marginales de la figura de Al Gore o las declaraciones de algún político». El Gobierno intenta simular que hace algo «con simples declaraciones de intenciones».

Si no hacemos nada

Ríos: Una de las evidencias del cambio climático es la disminución del caudal de los ríos por la evaporación provocada por la subida de las temperaturas. Los ríos del sur de Europa podrían perder hasta un 80% de su caudal en varias décadas y el Ebro quedar seco en verano a su paso por Zaragoza.

Campos: La falta de agua y la subida de temperaturas provocaría una disminución de los rendimientos agrícolas en el sur de Europa, especialmente en la cuenca mediterránea.

Glaciares: En los últimos 20-30 años los glaciares de los Pirineos han retrocedido un 85%. Si siguen subiendo los termómetros, hacia 2050 habrán desaparecido, incluido el de Monte Perdido (Huesca).

Mar: La subida del nivel del mar, de hasta 50 cm en zonas de costa, podría anegar a partir de mediados de siglo parajes como La Manga del Mar Menor (Murcia) y medio delta del Ebro. Cerca del 20% de los humedales costeros podrían desaparecer hacia 2080. Islas como las Cíes, en Galicia, verían su fondo marino arrasado.

Bosque: Si no se pone freno al calentamiento, el riesgo de incendio en nuestro país aumentará en la segunda mitad del siglo entre un 40% y un 60%. Además, la temporada de incendios sería más larga. La zona más amenazada sería la masa forestal de la franja mediterránea.

Inmigración: África es el continente más vulnerable y su población, la menos culpable. Entre 350 y 600 millones de africanos tratarán de escapar de la sequía que les ‘ahogará’ a mediados de siglo.

Y la lengua azul está ya aquí

El calentamiento global ya afecta a la ganadería europea. Desde hace una década, el virus de la fiebre catarral ovina, conocida como lengua azul, ha dejado de afectar sólo a países africanos para trasladarse a Dinamarca, Suecia o España. La reciente detección de casos en el País Vasco ha llevado a algunas comunidades a ordenar la vacunación masiva de su ganadería.

La Manga del Mar Menor (Murcia). Esta zona de litoral mediterráneo de poca altura, sometida durante años a un proceso de urbanización descontrolado, podría quedar bajo el nivel de las aguas en pocas décadas. Carreteras, puertos deportivos, parques, sótanos y plantas bajas de los edificios quedarían impracticables.