Las traían engañadas desde Paraguay. Un grupo de ciudadanos paraguayos traficaba con compatriotas suyos, la mayoría mujeres, para explotarlos en España. La Guardia Civil y la Policía Nacional han desarticulado la red, formada por personas que captaban a las víctimas en su país y otras que organizaban y financiaban el viaje.

Les obligaban a firmar un pagaré por el que se comprometían a pagar 1.800 euros, poniendo una propiedad de su familia como aval.

Una de las detenidas trabajaba en una agencia de viajes y gestionaba el traslado. Si no podían entrar en España, tenían que pagar otros 1.800 euros por volver a Paraguay. Una vez en Madrid, alojaban a sus víctimas en dos pisos, donde estaban empadronadas 36 mujeres. Les buscaban trabajo como empleadas del hogar y se llevaban casi todo lo que ganaban.