Bótox
Una mujer recibe una inyección de bótox bajo la piel. ARCHIVO

Un cirujano leridano, Ignacio F. S., indemnizará con 19.400 euros a una mujer que sufrió daños en la cara a raíz de una intervención de estética y que requirió más de 500 días de curación.

El juicio se tenía que celebrar este martes en el juzgado penal 3 de Lleida pero las partes han llegado a este acuerdo económico para evitar una posible condena de inhabilitación profesional.

Los hechos que se tenían que juzgar este martes ocurrieron en mayo del 2011, cuando la víctima, de 58 años, fue a la clínica que el acusado tiene en Lleida para someterse a una infiltración de Botox en la entreceja.

El cirujano, sin embargo, además de este retoque le habría recomendado infiltrarse en los pómulos otra sustancia, denominada Macrolane. La mujer confió en la recomendación del doctor y acceptó.

A otra paciente del mismo doctor, la intervención la dejó en coma durante 20 días y la obligó a estar dos meses
en la UCI
Después de la intervención, no obstante, la cara se le inflamó y tardó casi dos años en curarse.

El problema, según han explicado fuentes próximas al caso, es que el producto recomendado por el cirujano está contraindicado para usarse en la cara y solo se recomienda su uso en zonas como los glúteos o los pechos.

Más denuncias

Se da la circunstancia de que este cirujano acumula otras denuncias tanto en Lleida como en Barcelona, donde tiene también una clínica.

En el otro caso en Lleida, los hechos se remontan a octubre de 2013, cuando una mujer se dirigió a la clínica del mismo cirujano para someterse a una operación para eliminar una cicatriz de una cesárea.

La intervención la dejó en coma durante 20 días, la obligó a estar dos meses en la UCI y le causó secuelas y una incapacidad. Este caso está aún pendiente de juicio.

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