La hora del 'brexit'
Dos banderas británicas ondean ante el Big Ben en Londres (Reino Unido). Andy Rain / EFE

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea han mostrado "unidad" y "firmeza" al respaldar de forma unánime en su primera reunión formal a Veintisiete las 'líneas rojas' que defenderán en las negociaciones de divorcio con Reino Unido, al que exigen que asuma el coste económico de la salida y garantías de que respetarán los derechos de los europeos que residen en su territorio. "Las directrices se adoptaron unánimemente. El mandato político firme y claro de los Veintisiete de la UE para las negociaciones del 'brexit' está preparado", indicó Tusk en Twitter.

Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, destacó en esa red social la "unidad" existente entre los socios, y subrayó que las directrices fueron adoptadas "en menos de 15 minutos".

La salida de Reino Unido "tendrá necesariamente un precio, un coste" para los británicos, ha dicho el presidente de Francia, François Hollande, a su llegada a la cumbre extraordinaria celebrada en Bruselas.

"Tendrá que pagar la cuenta, no habrá un brexit gratuito, hay que asumir las consecuencias", ha apuntado, en la misma línea, el primer ministro belga, Charles Michel, quien ha asegurado que la UE no actúa con sentimiento de "revancha" y que buscará una forma "leal, inteligente" de acordar la desconexión.

Los mandatarios sostienen desde el principio que el brexit no puede dejar a Londres en una posición mejor con respecto al bloque que las condiciones de que disfruta como Estado miembro, incluido el acceso al mercado interior, que está condicionado al respeto de libertades fundamentales como la libre circulación de personas y al respeto del Tribunal de Justicia de la UE (TJUE).

La Unión Europea mantiene la puerta cerrada a negociar en paralelo el marco de las futuras relaciones con Reino Unido, pero sí han apuntado la posibilidad de iniciar la reflexión sobre la forma que quieren darle a esa relación una vez que se hayan resuelto las cuestiones que más preocupan a los 27.

"Todos queremos una relación estrecha y fuerte con Reino Unido, no hay ninguna duda de ello", ha apuntado Tusk, para después recalcar que antes de abordar ese asunto es necesario "resolver el pasado". Las conversaciones de divorcio serán tratadas con "genuino cuidado, pero con firmeza", ha explicado el presidente del Consejo, porque es "la única manera" de avanzar.

También el jefe negociador de la UE para el brexit, el excomisario Michel Barnier, ha recalcado que la unidad del lado europeo repercutirá igualmente en beneficio de los británicos y "no está dirigido en contra" de Reino Unido.

Qué han aprobado

Los mandatarios dieron así luz verde al "conjunto de posiciones y principios que la Unión seguirá a lo largo de toda la negociación", según el texto adoptado, que añade que esas directrices podrán ser actualizadas durante la negociación, si fuera necesario. En particular, consagran el principio de que la UE negociará "unida" y que mantendrá esa unidad a lo largo de las negociaciones, actuando "como una con el objetivo de alcanzar un resultado que sea justo y equitativo para todos los Estados miembros y en interés de sus ciudadanos".

Menciona asimismo que la negociación se llevará a cabo "en fases", centrándose en una primera etapa en resolver "la desconexión del Reino Unido de la Unión" y en facilitar toda la claridad y certidumbre legal, en particular a los ciudadanos, sobre los efectos inmediatos de la salida británica de la UE.

Una vez el Consejo Europeo considere que hay "progreso suficiente" en la primera fase hacia el objetivo de alcanzar un acuerdo satisfactorio sobre los pasos para "una retirada ordenada", se podrá pasar a la segunda fase. En ella se debería alcanzar un "entendimiento sobre el marco de la futura relación" entre los Veintisiete y Londres.

Como primera prioridad, los Veintisiete han fijado este sábado los derechos de los ciudadanos, tanto europeos en el Reino Unido como de los británicos en territorio comunitario. En ese contexto, dijeron que las partes deben acordar "garantías recíprocas para salvaguardar el estatus y los derechos" derivados de la legislación europea.

Esas garantías "deben ser efectivas y completas e incluir el derecho a adquirir la residencia permanente después de un periodo continuado de residencia legal de cinco años", una novedad que no figuraba en el borrador de las directrices. Menciona también la necesidad de encontrar soluciones "imaginativas" para evitar la creación de una frontera "dura" entre Irlanda e Irlanda del Norte.

Las directrices dejan claro asimismo que después de que el Reino Unido abandone la UE, ningún acuerdo entre los Veintisiete y ese país podrá aplicarse al territorio de Gibraltar sin un acuerdo entre Madrid y Londres.

Por otra parte, incluyen una referencia a la necesidad de resolver "con rapidez" la futura localización de las agencias europeas que se encuentran en Reino Unido; es decir, la Agencia Europea del Medicamento y la Autoridad Bancaria Europea, que dejarán Londres tras el brexit.

Los detalles, el 3 de mayo

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha confirmado que el colegio de comisarios presentará el próximo miércoles, 3 de mayo, su propuesta "detallada" para el mandato negociador y que se espera que los Veintisiete lo refrenden a finales de mes. "Estamos preparados", ha dicho, para iniciar el proceso.

Es un buen punto de partida para las relaciones futuras "En el futuro queremos una buena relación con el Reino Unido, pero como 27, también queremos representar de forma conjunta nuestros intereses. Hasta ahora, es algo que se ha conseguido de forma extraordinaria y es un buen punto de partida para las relaciones futuras", ha resumido la canciller alemana, Angela Merkel.

El primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, ha definido la salida de Reino Unido como "uno de los golpes más duros" sufridos por la Unión Europea, si bien ha confiado en que la unidad de los Veintisiete sirva para "relanzar" el proyecto europeo y superar unas negociaciones que "no serán fáciles".

"Pase lo que pase, estamos preparados para negociar", ha apuntado, por su parte, la presidenta de Lituania, Dalia Grybauskaité, en un mensaje en Twitter, redactado en inglés ("Come what May, EU ready to negotiate") y que juega con el apellido de la primera ministra británica, Theresa May.

El primer ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel, ha bromeado con la "sorpresa" por la clara unidad del bloque frente al brexit y ha confiado en que ello permita avanzar "rápidamente" en las prioridades que defienden.

Sobre la decisión de May celebrar elecciones anticipadas el próximo 8 de junio, Bettel ha considerado que es resultado de problemas "internos" en el partido conservador británico. El resultado electoral, a su juicio, puede contribuir a que la premier cuente con un "fuerte" mandato negociador para que frente a una posición de "brexit duro o blando" se imponga la de un "brexit de Theresa".