Una grúa recoge un coche accidentado
El 58% de estos accidentes se produce de camino al trabajo o a la vuelta a casa. PIXABAY

Con motivo del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, el RACE ha analizado los siniestros de tráfico laborales más frecuentes. Los datos muestran que los accidentes viales son la única causa de fallecimiento laboral que aumentó en 2016, lo que supuso la muerte de 204 personas, un 18% más de víctimas mortales respecto a 2015.

Por tipo de desplazamiento, un 42% de los fallecidos se produjeron en un siniestro ocurrido durante la jornada laboral, y el 58% de camino al trabajo o a la vuelta a casa. Para reducir este riesgo, el RACE ha lanzado un decálogo con consejos para las empresas, trabajadores e instituciones relacionados con la prevención y reducir los accidentes de tráfico laborales.

En 2016 se produjeron 555.000 accidentes laborales en España, de ellos, 63.400 se produjeron por un accidente de tráfico, según datos del Instituto Nacional de Salud e Higiene en el Trabajo (INSHT).

Implantar un Plan de Movilidad y Formación

Una forma de comenzar una estrategia preventiva dentro de las empresas es crear un plan de movilidad y formación en el que se tengan en cuenta los siguientes procesos:

  • Conocer el estado de la movilidad de los empleados.
  • Descubrir los itinerarios de los trabajadores.
  • Detectar los puntos débiles en la seguridad de los desplazamientos.

Estos planes de movilidad y formación permiten reducir los costes medios que supone cada baja laboral para la empresa, y que se estiman en unos 3.000 euros de media por trabajador. El tiempo medio para la implantación de este plan es de tres meses, con un coste medio que dependerá del número de empleados, la localización de los centros y las medidas que se establezcan.

Decálogo para mejorar la seguridad vial de los trabajadores

Medidas para la empresa:

  • Analizar la movilidad real de sus trabajadores, sus desplazamientos, tiempos de recorrido y principales problemas viales.
  • Debe existir un compromiso de los máximos responsables en la mejora de la Seguridad Vial de los trabajadores, incluyendo este nuevo concepto en los pilares de la cultura corporativa de la empresa.
  • Definir los riesgos viales de cada trabajador según el desempeño de su actividad profesional, con medidas encaminadas tanto a la prevención de accidentes durante la jornada laboral, como en los desplazamientos 'in itinere'.
  • La empresa debe poner en marcha medidas correctoras, que incluyan una política de formación continua, de niveles mínimos de seguridad en los vehículos de empresa y de planificación de las jornadas laborales que impliquen trayectos por carretera.
  • Impulsar el respeto al cumplimiento de las normas de circulación.

Para los empleados:

  • Los empleados se deben comprometer al cumplimiento de los conocimientos aportados por la formación de la empresa para prevenir los riesgos viales.
  • Deben planificar sus viajes antes de iniciarlos.
  • Los trabajadores deben ser responsables del mantenimiento mecánico del vehículo que utilizan especialmente del estado de los neumáticos, luces o niveles.
  • Un trabajador al volante debe mantener la necesaria atención a la circulación y estado del tráfico, evitando realizar otras actividades no relacionadas con la conducción.

Para las administraciones públicas:

  • Incentivar la implantación de los planes de movilidad y formación vial en las empresas a través de ayudas fiscales y financiación de los cursos.