Corea del Norte
Fotografía facilitada  por la Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA), que muestra a la artillería pesada abriendo fuego durante una demostración del Ejército Popular de Corea, en Corea del Norte.  EFE

Estados Unidos ha asegurado que está "preparado para defenderse" ante la "creciente amenaza" de Corea del Norte, y prometió aumentar su presión para que Pyongyang "desmantele sus programas" nuclear y balístico, una tarea en la que espera contar con la ayuda de sus aliados en la ONU.

Ese fue el mensaje que salió de una reunión en la Casa Blanca en la que miembros destacados del equipo de seguridad nacional del presidente Donald Trump informaron a los 100 miembros del Senado sobre los resultados de una revisión de la política de EE UU hacia Corea del Norte encargada por el mandatario.

"El presidente (Trump) busca presionar a Corea del Norte para que desmantele sus programas nuclear, de misiles balísticos y de proliferación mediante un recrudecimiento de las sanciones económicas y la adopción de medidas diplomáticas junto a nuestros aliados y socios regionales", indica un comunicado oficial.

La nota está firmada por los secretarios de Estado, Rex Tillerson, y de Defensa, James Mattis, y el director de Inteligencia Nacional, Dan Coats, que encabezaron la reunión junto al jefe del Estado Mayor conjunto, Joseph Dunford.

"Estados Unidos busca estabilidad y una desnuclearización pacífica de la península coreana. Seguimos abiertos a mantener negociaciones con ese fin. Sin embargo, estamos preparados para defendernos a nosotros mismos y a nuestros aliados", afirmaron los altos cargos del gabinete de Trump, al denunciar la "creciente amenaza" norcoreana.

Este viernes, Tillerson encabezará precisamente una reunión ministerial en el Consejo de Seguridad de la ONU sobre Corea del Norte para instar a todos los países a que implementen estrictamente las sanciones existentes contra el Gobierno de Kim y estudien otras formas de aumentar su presión.

No se espera que Estados Unidos acuda a la reunión con un borrador de resolución, pero sí presionará para lograr un mayor "aislamiento diplomático" de Corea del Norte, posiblemente mediante el cierre de las embajadas que algunos países aún tienen en Pyongyang.

Demostraciones de fuerza

Estados Unidos realizó la madrugada del miércoles un ensayo con un misil intercontinental que voló desde California hasta un atolón en el Pacífico como muestra de disuasión nuclear.

Se trata de un  misil balístico Minuteman III desarmado desde la base aérea californiana de Vandenberg. El misil, de largo alcance, recorrió cerca de 6.800 kilómetros hasta una zona designada para el impacto del proyectil en el atolón de Kwajalein, en las islas Marshall.

"El lanzamiento de esta noche es una importante demostración de nuestra capacidad de disuasión", declaró en un comunicado el coronel John Moss, comandante del Ala Espacial 30, encargada de manejar los silos de misiles intercontinentales con capacidad nuclear en Vandenberg.

El jefe del Comando del Pacífico de EE UU, el almirante Harry Harris, ha asegurado también este miércoles que las provocaciones de Corea del Norte y la posibilidad de que pueda lanzar un misil hacia territorio estadounidense requiere el despliegue de la defensa antimisiles y nuevos radares en Hawai.

Kim Jong-un, está en una posición para poder amenazar Hawai

"He sugerido que consideremos poner interceptores en Hawai para defender directamente a Hawai y también radares defensivos para mejorar las capacidades", aseguró Harris en una audiencia en el Comité de las Fuerzas Armadas, en la que reveló que el Gobierno de EE UU está "discutiendo" y "estudiando" la posibilidad de ampliar los sistemas antimisiles que ya operan en Alaska y California para defender las zonas más occidentales de Estados Unidos.

En opinión del almirante, jefe de las tropas estadounidenses desplegadas en la región de Asia-Pacífico, el líder norcoreano, Kim Jong-un, "está en una posición para poder amenazar Hawai" con misiles de largo alcance.

China pide "contención"

Esta última petición de defensa antimisiles frente a Pyongyang llega al tiempo que las Fuerzas Armadas estadounidenses despliegan en Corea del Sur el sistema de defensa de alta altitud (THAAD), criticado por China.

Además, Estados Unidos ha desplegado en Corea del Sur un submarino nuclear y mantiene en ruta hacia el Mar de Japón (Mar del Este) el grupo de ataque del portaaviones USS Carl Vinson.

El ministro chino de Asuntos Exteriores, Wang Yi, ha subrayado que la situación en la península de Corea es muy frágil e instó a "todas las partes" a la "contención" y a evitar "nuevas provocaciones".

En la rueda de prensa que ofreció este miércoles durante su visita de trabajo a Berlín junto a su homólogo alemán, Sigmar Gabriel, Wang aseguró que el estado de la "seguridad y la estabilidad" en la península coreana es "quebradizo", y abogó por una "solución pacífica" del conflicto.

"La tarea más urgente es retomar las negociaciones", aseguró Wang en relación a las conversaciones que, junto a las dos Coreas, establecieron Japón, China, EE UU y Rusia.