El presidente de este país se negó ayer a la extradición de los franceses.  El ministro del Interior del Chad, Ahmat Mahamat Bachir, aseguró ayer que los dos pilotos españoles retenidos en el país africano desde el pasado 25 de octubre estaban al corriente de las intenciones de la ONG El Arca de Zoé, que pretendía dar en adopción de forma ilegal a 103 niños que tienen familiares.

Bachir también cargó contra ellos porque, en su opinión, «no dudaron en falsificar documentos». Esta acusación se refiere a un supuesto cambio de la matrícula del avión, algo que ha sido desmentido por el abogado del comandante y el copiloto. 

En cuanto al tercer español que continúa encarcelado, el auxiliar de vuelo Daniel González, el responsable chadiano indicó que espera que sea liberado inmediatamente.

El abogado Jean-Bernard Padaré, que defiende a varios de los detenidos, aseguró que  pedirá la libertad provisional para los españoles probablemente hoy. El juez tendrá diez días para responder a ello. 

Por otro lado, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, subrayó ayer que volverá «a buscar a todos» los franceses de la ONG. «Iré a buscar a los que quedan, hayan hecho lo que hayan hecho», afirmó.

La respuesta del presidente del Chad, Idriss Deby, frena este deseo. Deby reiteró ayer que los franceses no podrán ser juzgados en su nación de origen. «Los hechos se cometieron en el Chad. Por eso estos bandidos deben ser juzgados y condenados aquí», aseguró.