Dustin Hoffman
El actor Dustin Hoffman, en una imagen de archivo. GTRES

El actor estadounidense Dustin Hoffman, que participó en un coloquio del Festival de Cine de Tribeca, aseguró que los actores deberían tener una actitud más cordial y felicitarse unos a otros con mayor frecuencia por un trabajo bien hecho.

Hoffman hablaba junto al director de cine Noah Baumbach sobre sus experiencias como actor en la película The Meyerowitz Stories, que se estrenará el próximo mes de mayo, cuando el intérprete opinó sobre la dinámica que suele reinar entre los distintos profesionales.

"Hay tanta competición y celos en este negocio... (...) y muchísima competitividad", dijo Hoffman antes de recordar una situación hace años en la que un buen amigo ni siquiera le dejó ver el guion de una película a la que estaba optando. "No creo que los actores (se feliciten) todo lo que deberían. Si ves un trabajo emocionante, deberías decirlo", aseveró.

Hoffman también reveló algunas de las técnicas que utiliza para trabajar, como transcribir a mano los largos guiones como método de memorización. "No puedo trabajar de otra forma. Se me da fatal memorizar. Ya lo hacía cuando estaba en secundaria para poder aprobar los exámenes", confiesa el actor, que nunca destacó en sus estudios.

Es la segunda vez en mi carrera que el director quería que dijera palabra por palabra el guión "Lo interesante es que cuando haces eso, entiendes por qué el escritor (del guion) utiliza concretamente esta o la otra palabra o frase. Empiezas a entender el sentido y el ritmo, y yo disfruto esa parte del proceso.

Hoffman y Baumbach también conversaron sobre sus experiencias en la grabación de The Meyerowitz Stories, y el actor afirmó que aunque en general guarda buenos recuerdos, le irritaba que el director le pidiera, precisamente, que se ciñera estrictamente al guión, palabra por palabra.

"Es la segunda vez en 50 años en que...¿quieres que sea honesto? Es la segunda vez que el director quería que dijera palabra por palabra el guión", explicó Hoffman entre carcajadas de los asistentes.

"En El Graduado recuerdo, por ejemplo, que el supervisor del guion venía a decirme cosas como que la frase que había pronunciado en esa escena acababa con puntos suspensivos, y no con un punto y aparte", agregó.

"Pero al final lo que hay que entender es que los guiones son como música, y por eso ahora veo por qué quieres que todo sea tan específico", zanjó.

Baumbach y Hoffman participaron así en los coloquios que se celebran cada año en el Festival de Cine de Tribeca en el que importantes actores y directores hablan de sus experiencias profesionales y en la que este año también toman parte Alejandro González Iñárritu, Scarlett Johansson, Tom Hanks, Bruce Springsteen o Barbra Streisand.