Nicolas Sarkozy y Idriss Deby
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, abraza a su homólogo chadiano. EFE / Stringer

El presidente del Chad, Idriss Deby, ha reiterado que el juicio por el caso de la ONG El Arca de Zoé se hará en este país y cerró la puerta a que los franceses detenidos puedan responder ante los tribunales en su nación de origen.

"No está planteado que la justicia chadiana se declare incompetente en este proceso", dijo Deby, en declaraciones difundidas por los medios locales.

Los acuerdos entre los dos países no permiten que el caso sea juzgado en Francia

Deby salió al paso de las manifestaciones previas del presidente francés, Nicolas Sarkozy, quien abrió la posibilidad de que los seis franceses que están detenidos en esta capital sean extraditados y juzgados en su país de origen.

Al igual que Deby, el Abogado del Estado, Philippe Husseini, declaró que los acuerdos entre los dos países no permiten que el caso sea juzgado en Francia porque uno de sus artículos establece que no cabe extradición cuando el delito se ha cometido en todo o en parte del territorio del Estado requerido.

También el ministro chadiano del Interior, Ahmat Mahamat Bachir, ha insistido, en unas declaraciones publicadas por Le Parisien, que no hay posibilidad de que extradición porque "los hechos se cometieron en Chad", y añadió que "por eso estos bandidos deben ser juzgados y condenados aquí, que prueben nuestras prisiones".