En la sentencia de fecha del pasado 6 de abril, que ha dado a conocer este jueves el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), se concreta que el hombre reconoció los hechos y que tanto la acusación particular, como la defensa, se adhirieron a la calificación del fiscal.

La fiscalía, en sus conclusiones definitivas, calificó los hechos de asesinato con alevosía y ensañamiento, con el agravante de parentesco y las atenuantes de confesión y actuar bajo los efectos del alcohol.

Según los hechos probados, el hombre estuvo consumiendo alcohol la noche del 31 de octubre y la mañana del 1 de noviembre de 2015 hasta que al mediodía de ese día llegó a la casa su pareja sentimental. En ese momento se inició una discusión entre ambos y el hombre, de nacionalidad rumana y de 46 años en aquel momento, empezo a darle puñetazos y patadas a su mujer, también rumana.

"No satisfecho con las patadas y los puñetazos", relata la sentencia, el hombre cogió un palo "con clavos de metal incrustados" y se los clavó hasta en diez ocasiones en las piernas; para seguidamente, y con una llave inglesa de 20 centímetros, seguir golpeándola; lo que le provocó la muerte por "shock politraumático secundario a un tratamiento torácico abdominal".

El condenado, en ese momento, salió a la calle y solicitó ayuda a un conductor que pasaba por la zona, que fue quien avisó a la policía. En el lugar de los hechos, el hombre relató lo sucedido a los agentes y recriminó que la mujer hacía felaciones "a terceros a cambio de dinero".

Por todo ello, se le condena a una pena de 18 años de prisión por asesinato con agravante de parentesco y atenuante de confesión y actuar bajo los efectos del alcohol.

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