El actor José Coronado ha recibido el alta hospitalaria este martes y ya se encuentra en casa, después del infarto que sufrió el sábado y al que quiso quitarle hierro ("solo ha sido un susto, ITV y a casa", decía al día siguiente).

Ha pasado cuatro días ingresado en el Hospital de la Princesa de Madrid, de donde salía sonriente y por su propio pie este martes por la puerta principal, dando signos de recuperación.

A sus casi 60 años, Coronado vive un momento profesional de muchísimo trabajo, ritmo que ahora tendrá que frenar un poco para cuidar su salud, como le decía su hijo, el también actor Nicolás Coronado.

Los médicos le han puesto un stend en el estrechamiento que sufría en una de sus arterías y le han recomendado que deje de fumar, según recoge El País. Ahora seguirá un tratamiento farmacológico y terminará de recuperarse en casa.

"Gracias a dios, ha sido un sustillo —explicaba el actor al salir del hospital—. Ahora, un poco relajado para aprender cómo tengo que llevar la nueva vida, pero todo ha ido muy bien". Coronado ha añadido que "el tabaco se irá fuera" de su vida, y ha pedido disculpas a "todos los que tenían entradas para ver la obra de teatro" Ushuaia, que representaba en el Teatro Español hasta el pasado 16 de abril.

Las muestras de agradecimiento se han sucedido a lo largo de toda la tarde a través de su cuenta de Twitter: "No quería preocupar a mi madre, pero se ha enterado toda España", bromeaba. "Solo ha sido un susto, ITV y a casa. Muchas gracias a todos por vuestro interés". Un mensaje que ha ampliado minutos después con las siguientes palabras, acompañadas también de una imagen suya sonriente en el interior de un coche:  "Gracias a todos los que os habéis preocupado por mi salud, abrumado por tanto cariño. A los compañeros de la prensa gracias por su respeto".