«Todo ha ido bien, hemos dicho la verdad», indica el piloto detenido en el Chad
Carolina Jean López.

Los tres españoles que permanecen detenidos en el Chad acusados de complicidad en un presunto secuestro de menores declararon ayer ante el juez que lleva el caso. «El interrogatorio ha ido bien, hemos dicho la verdad y estamos bien», decía  Agustín Rey, el comandante del avión contratado por la ONG francesa El Arca de Zoé para intentar sacar del país a 103 niños chadianos y con familia.

Rey, el copiloto Sergio Muñoz y el auxiliar de vuelo Daniel González prestaron declaración durante horas en el Palacio de Justicia de Yamena, algo que ha sido interpretado como una buena señal por el Ministerio de Exteriores español. Ahora, el juez podría decidir dejarles en libertad en las próximas horas, como ocurrió con las cuatro azafatas españolas y los tres periodistas galos liberados el domingo, o continuar con el proceso, explicaron fuentes de Exteriores a 20 minutos.

En caso de que el juez decida seguir con la instrucción del caso, es posible que  tenga lugar un careo entre el responsable de la ONG, sobre el que recaen los principales cargos (rapto de menores y estafa), y el comandante del avión, con el objetivo de comprobar si existía una coordinación entre ambos.

En este sentido, tanto la tripulación como la compañía barcelonesa que fletó el avión, GirJet, han insistido en que los españoles se limitaron a prestar un servicio de transporte para el que fueron contratados por intermediarios internacionales.

Mientras, el abogado de los españoles, Jean-Bernard Padaré, informó ayer de que hoy pedirá la libertad provisional para los tripulantes. El juez tiene 10 días para pronunciarse al respecto, dijo.

Por su parte, los diplomáticos españoles desplazados al Chad iniciaron ayer los trámites necesarios para poder visitar a los detenidos, a la vez que se reunieron con el fiscal general del Estado de este país para que les informaran de las garantías judiciales previstas en el proceso.

Aznar se siente «humillado»

«Como ciudadano español, mi sentimiento es de humillación», dijo ayer el ex jefe del Gobierno español, José María Aznar, sobre la labor llevada a cabo por la diplomacia española en el caso de los españoles detenidos en el Chad. «Menos mal que estaba Sarkozy», añadió el secretario general del PP, Ángel Acebes, en referencia a las gestiones del presidente francés para liberar a las azafatas españolas y a los tres periodistas galos. Exteriores, por su parte, se defendió calificando su labor de «impecable y extraordinaria».

Así lo vivió ella

Carolina J. López. Azafata coruñesa liberada. «necesito tranquilidad»

Nerviosa y con prisa llegó ayer Carolina Jean López a A Coruña tras la escala en Madrid del avión del presidente francés el domingo, y que terminó con ella y tres compañeras en casa: «Ha sido especialmente duro, pero estoy bien». Pese a la rapidez con que se metió en un taxi, Carolina no se olvidó de sus compatriotas aún retenidos en sus pocas palabras a los informadores: «Deseo que lleguen lo antes posible», señaló . Visiblemente cansada, agradeció la labor de Zapatero y Sarkozy: «Necesito simplemente tranquilidad».