Maduro
Nicolás Maduro (i), hablando durante un acto con simpatizantes transmitido por la televisión estatal VTV. EFE

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, autorizó este lunes al vicepresidente Tareck el Aissami a demandar a los opositores que acusen de "barbaridades" a las fuerzas de seguridad del Estado, en referencia a las supuestas torturas que la oposición ha denunciado contra dos dirigentes detenidos.

"He autorizado (...) a demandar a aquellos voceros de la oposición que están acusando de barbaridades y hechos indebidos, que jamás en esta república bolivariana se cometen, ni se cometerán. Demanda, querella", dijo el presidente venezolano en una alocución por radio y televisión.

Maduro autorizó al ministro de Interior, Néstor Reverol, y al jefe del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), Gustavo González López, a emprender también esas acciones.

El jefe de Estado venezolano pidió que "de manera inmediata" se demande a aquellos que traten de "defenderse" de sus delitos acusando de barbaridades a funcionarios "del orden y la ley" que, afirmó, "de manera decorosa defienden la paz de Venezuela".

Entre estos funcionarios mencionó a los del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), del Servicio Boliviariano de Inteligencia (Sebin), del Ministerio Público (MP) y del Ministerio de Interior y Justicia.

Maduro dio esta orden en medio de una presentación de una serie de vídeos que, afirmó, forman parte de algunas de las pruebas que tiene el Gobierno de que la oposición venezolana pretende "llenar de caos" el país. El presidente venezolano fue contundente al afirmar que no le "temblará el pulso" para "castigar férreamente" a los que quieren "incendiar y llenar de violencia" el país, así como para "llevar a la cárcel a quien tenga que llevar".