Alepo
Imagen del atentado con coche bomba en Alepo, donde han fallecido decenas de civiles que habían sido evacuados. EFE

El ataque mortal con coche bomba en la zona de Alepo donde fueron trasladados 5.000 civiles ha dejado una desoladora imagen que ha dado la vuelta al mundo: la del fotógrafo sirio Abd Alkader Habak llorando desconsoladamente de rodillas y con la cámara en la mano, momentos después del atentado en el que han muerto más de 120 personas, más de la mitad niños.

La instantánea fue compartida en Twitter por la activista e investigadora Ala'a Shehabi: "Foto devastadora de Abd Alkader Habak junto al cuerpo carbonizado de un niño por un atentado suicida en Siria". En menos de un día, el tuit ha sido compartido por más de 2.600 usuarios de la red social.

Otro periodista también difundió la misma imagen junto a otra en la que se puede ver al fotógrafo corriendo con un niño en brazos, víctima del atentado: "Perturbador", indicó.

Poco después de que esas imágenes vieran la luz, el propio Abd Alkader Habak escribió en Twitter: "Lo que mis compañeros y yo hemos hecho hoy es lo que inspira nuestra humanidad a aquellos que fueron cómplices de las muertes de niños en Khan Sheikhan", dijo refiriéndose a la localidad siria que fue objetivo de un ataque químico con gas sarín.