«Cuando dejé a mi hija en el colegio, le dije al profesor que ni se le ocurriera llamarme por este motivo, es de vergüenza». Son palabras de uno de los padres afectados por la situación que viven algunos niños de la provincia escolarizados en los cursos de Infantil.

Según ha confirmado a 20 minutos el presidente de la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos (Fapa-Alhambra), José Antonio Puerta, la asociación ha recibido «muchas quejas de padres que denuncian que los llaman del colegio de sus hijos para que vayan a cambiarles porque se han hecho pis o se han vomitado encima».

Se trata de bebés de apenas tres años que aún no controlan sus esfínteres y que pueden pasar horas con el pañal sucio si los progenitores no acuden al centro educativo.

«Los padres no podemos admitir que nos saquen del trabajo por este motivo. Es un problema que la Administración regional debe solventar.

Además, no todos pueden ausentarse del trabajo con tanta facilidad», añade Puerta. La situación se ha desbordado a raíz de la negativa de los docentes de Infantil a limpiar a los niños.

Los profesores aseguran que ésa no es su labor, que no pueden dejar al resto de la clase sola mientras atienden al niño que se ha manchado y demandan a la Consejería de Educación que contrate a monitores de apoyo que se encarguen de estas labores.

Fapa Alhambra exige una solución «urgente» y que se garantice la atención de los pequeños: «Da igual la fórmula que se busque, la situación actual es tercermundista», denuncia la federación.

Fapa aconseja denunciar

Fapa aconseja a los padres que «denuncien en los juzgados si sus hijos sufren erupciones u otros problemas físicos» como consecuencia de esta falta de atención.

En algunos centros, incluso, «se ha invitado a los padres a que dejen a sus niños» en casa o en guarderías privadas hasta que aprendan a controlar sus esfínteres, pese a tener plaza en un colegio público. Por eso hay grupos, según Fapa, con 13 niños pese a estar asignadas las 25 plazas.