Itelvina Massioli
Itelvina Massioli GORKA ARTAZA

Bilbao fue escenario de un importante encuentro entre mujeres de todo el mundo recientemente. Todas estamos despiertas reunió en la misma mesa a representantes latinoamericanas, asiáticas y europeas para analizar la situación de violencia que viven las mujeres en todo el planeta. Una de ellas fue la brasileña Itelvina Massioli, coordinadora del Movimiento Sin Tierra.

¿Cuál es la situación de las mujeres en Brasil?

No es muy distinta a la de otros países del mundo. En mi país, las mujeres sufren la violencia de los hombres, cobran menos por el mismo trabajo y la mayoría son pobres.

Hablan ustedes del fenómeno del feminicidio.

Efectivamente, en Brasil, ahora ya es un crimen maltratar a una mujer y conlleva penas de hasta tres años. Parece pequeño, pero es un gran paso. Aun así, todavía sufrimos problemas graves, como la explotación sexual infantil o la prostitución.

¿Cómo es posible que hasta ahora no fuera delito?

Lo malo es que allí éste es un problema velado, ya que casi ninguna mujer denuncia los malos tratos.

¿Se puede mejorar?

Es complicado, pero este tipo de congresos ayudan, porque nos dan voz. Esto posibilita que los que tienen que oírnos lo hagan.

¿Cuál es la labor del Movimiento Sin Tierra?

Luchamos por los derechos de los campesinos de 24 de las 27 provincias de Brasil, para que puedan vivir de lo que cultivan. El problema de nuestro país es que no hay una reforma agraria y son las multinacionales extranjeras las que explotan la tierra y a los trabajadores; muchos de ellos mujeres que trabajan en el campo y en casa