En la sentencia, el juez reconoce que Morenilla "gestionó una empresa pública como si se tratara de una empresa privada", pero no considera injusta ni arbitraria la contratación de las cinco personas ya que "fue adoptada por el acusado no inspirada en meras intenciones torticeras o intereses espurios sino, por el contrario, pensando únicamente en la mejora de la gestión de la empresa, justificándose por causas organizativas".

La resolución añade que las contrataciones no tenían la intención de "enchufar" a personas con vinculaciones personales, y no considera acreditada ninguna relación personal o familiar con el exgerente de la empresa, "siendo todas ellas personas con suficiente capacitación académica y experiencia profesional para los cargos".

Los hechos sucedieron entre los años 2006 a 2008, cuando el entonces gerente de la empresa pública Epsar contrató a cinco personas para los departamentos de Proyectos y Obras, Contratación y Jurídico, Asesoría, Gestión e Informática, sin recabar el preceptivo informe previo de la Dirección General de Presupuesto de la Conselleria de Hacienda de la Generalitat Valenciana.

El fiscal solicitaba para José Juan Morenilla, que también está acusado en la pieza principal del caso Emarsa por las irregularidades en la gestión de la depuradora de Pinedo, una pena de diez años de inhabilitación por un delito de prevaricación administrativa.

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