Organismo  Eurojust
Varios miembros del Eurojust, en el momento en que informan sobre el desmantelamiento de la red pornográfica. (EFE) EFE/Olaf Kraak

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía han detenido este lunes en Madrid y en otras siete provincias españolas a once personas por comprar pornografía infantil a través de Internet.

Esta operación se ha realizado conjuntamente con los Cuerpos de Policía de otros 18 países en los que se han desmantelado una red de pornografía infantil organizada desde Italia que contaba con unos 2.500 clientes, también en España, y en la que al menos 23 menores han sido identificados, la mayoría de ellos, niñas ucranianas.

En los registros se han encontrado 38 discos duros y miles de archivos con pronografía infantil
La Policía española recibió toda la información referente a los usuarios de una web de pornografía infantil procedentes de España: en total 364 correos electrónicos y varias direcciones IP que habían contactado con el portal pederasta.

Tras analizar la información, se ha logrado identificar a once personas, que han sido detenidas de manera simultánea en las provincias de Madrid, Barcelona, A Coruña, Málaga, Valencia, Castellón, Vizcaya y Jaén.

En los trece registros realizados por la Policía se ha intervenido numeroso material informático, 38 discos duros y cientos de CD y DVD, así como miles de archivos (fotografías y vídeos) con pornografía infantil.

 'Operación Koala'

La red, dirigida por un hombre italiano de 42 años que ha sido detenido, ofrecía a través de una página de internet entre otras cosas vídeos por encargo, según informaron este lunes los organismos europeos de la Policía (Europol-inglés) y de coordinación judicial (Eurojust-inglés).

Entre los 150 vídeos encontrados destaca uno en el que se ve cómo un padre abusa sexualmente de sus hijas de 9 y 11 años.

En uno de los vídeos se ve cómo un padre abusa sexualmente de sus hijas de 9 y 11 años
La investigación del caso, bautizado operación Koala, comenzó en 2006 a raíz del descubrimiento de uno de los vídeos en Australia, informaron Europol y Eurojust, que coordinaron la investigación.

La mayoría del material fue producido en Ucrania, si bien algunos de los vídeos también fueron filmados en Bélgica y Holanda.

A las niñas víctimas de la red se les pagaban pequeñas cantidades de dinero por posar con lencería, en algunos casos, comprada por los mismos clientes de la red, que encargaban los vídeos a medida.

El principal sospechoso fue arrestado por la Policía italiana en Bolonia antes de que emprendiera un viaje a Ucrania, explicaron las fuentes, que no especificaron la fecha de la detención.

Entre los otros sospechosos arrestados, tres de ellos en Holanda, según informó la Policía neerlandesa, se encuentran profesores de escuela e instructores de natación.