Helicóptero del 112 esperando en el lugar del accidente en la A-23
Un helicóptero del 112 espera en el lugar de un accidente en la A-23. GUARDIA CIVIL

Nadie está libre de presenciar un accidente de tráfico cuando en España se superan los mil accidentes mortales anuales -1.160 en 2016-. Por este motivo es importante que todos los conductores y también pasajeros sepamos cómo actuar cuando somos testigos de un accidente de tráfico. Sobre todo, porque las estadísticas reflejan que entre el 30% y 50% de las muertes se producen en los 5 minutos siguientes a que ocurra el accidente.

Las principales causas de fallecimiento tras un siniestro vial suelen ser las hemorragias y los problemas respiratorios debido a la obstrucción de las vías aéreas. Una persona que sea capaz de contener una hemorragia y de liberar las vías respiratorias tendrá la posibilidad de salvar una vida antes de que lleguen los servicios de emergencia. Desde el Real Automóvil Club de España (RACE) se recomienda realizar un curso de primeros auxilios, una formación que puede sernos muy útil a lo largo de nuestra vida. Independientemente de que sepas o no las técnicas de primeros auxilios, hay una serie de pautas para actuar si presencias un accidente. Es lo que conocemos como conducta PAS: Proteger, Avisar y Socorrer.

Protege a las víctimas pero sin descuidar tu seguridad

Como testigos de un accidente lo primero es no perder los nervios para poder actuar rápidamente y con eficacia. Lo segundo es primar nuestra propia seguridad con respecto a las víctimas, para que no nos pase nada y podamos ayudar. Para ello activaremos las luces de emergencia y nos situaremos lo más a la derecha posible, olvidándonos de conducir marcha atrás en una autopista para llegar al lugar del accidente.

Recuerda que antes de salir del coche es obligatorio ponerse el chaleco reflectante de seguridad. Para evitar que nos atropellen hay que salir por el lado derecho y caminar por detrás del guardarraíl –si lo hay- para colocar los triángulos de emergencia. Al aproximarnos al lugar del accidente no olvides tu teléfono móvil y un kit de primeros auxilios si dispones de él. Serán de gran ayuda.

De camino podemos ir llamando a los servicios de emergencia e ir advirtiendo al resto de conductores para que reduzcan la velocidad. En el caso de que el accidente se produzca en el otro sentido de la autopista, valora bien el hecho de cruzar la vía para no poner en riesgo tu seguridad. Una vez que estemos en el lugar accidentado, no olvides lo importante que es no fumar en la zona. Pon el freno de mano del vehículo y desconecta la llave del contacto.

Con la zona del accidente protegida ya puedes avisar al 112

El teléfono 112 es el número de emergencia válido en toda Europa. Cuando llames asegúrate de poder dar respuesta a las siguientes cuestiones: lugar del accidente –carretera, punto kilométrico, sentido del accidente-, los teléfonos móviles y los navegadores del coche te pueden dar la información exacta; qué ha ocurrido y personas afectadas; y qué lesiones han sufrido –si están conscientes o no, si hay niños o personas mayores...-.

Aunque tu deseo sea ofrecer la máxima ayuda debes mantenerte alejado del tráfico y no entrar en el lugar del accidente excepto si está totalmente señalizado y protegido. Si hay personas implicadas en el accidente que pueden caminar, indícales que se sitúen en un lugar seguro y, si lo ves necesario, no dudes en pedir ayuda a otros conductores dando instrucciones claras para una ayuda más eficaz.

Llega el momento de socorrer, ¿qué hago?

Una vez que la zona del accidente está protegida y hemos avisado a Emergencias 112 es el momento de tratar de socorrer a las personas implicadas en el accidente.

El primer paso es comprobar sus funciones vitales. Si la persona accidentada respira con normalidad pero está inconsciente sitúala en posición de recuperación. En el caso de que la respiración sea irregular o se detenga tendrás que realizar una reanimación cardiopulmonar (RCP). Si sufre una hemorragia, trata de contenerla aplicando un vendaje compresivo.

Tu presencia ante la persona afectada aportará a ésta mucha tranquilidad, por eso es importante mantener la calma y tratar de relajarla si está en shock. Entre las pautas a seguir: no sacar a las víctimas del interior del vehículo a no ser que su vida corra peligro y no quites el casco a un motorista excepto si no respira o lo hace con dificultad o si vomita.

Cómo hacer una reanimación cardiopulmonar: hay que colocar el talón de una mano sobre el centro del pecho y la otra mano sobre la primera. A continuación, hay que comprimir el pecho cinco centímetros con los brazos estirados y realizar 30 compresiones a un ritmo de 100 por minuto. Se va alternando con dos respiraciones boca a boca elevando ligeramente la barbilla y tapando con dos dedos la nariz del herido.