Julia Samóylova
La cantante y representante de Rusia en el festival de Eurovisión Julia Samóylova. EFE

Unos humoristas rusos famosos por engañar con llamadas telefónicas a grandes personajes revelaron este miércoles su última broma, dirigida a la Unión Europea de Radiodifusión, organizadora de Eurovisión, en la que quedó claro que la UER está realmente enfadada con el veto de Ucrania a la cantante rusa.

Los bromistas, Alexéi Stoliarov y Vladímir Krasnov, conocidos como Lexus y Vovan, llamaron a la directora general de la UER, Ingrid Deltenre, haciéndose pasar por el primer ministro de Ucrania, Volodymyr Groysman. Delterne pidió al "primer ministro" que Ucrania permitiera la entrada al país de la cantante rusa Julia Samóylova, alegando que ella "estuvo en Crimea cuando aún no era la representante de Moscú".

En la llamada telefónica, Delterne llegó a decir que la UER se está planteando no organizar la próxima edición de Eurovisión en Kiev y trasladarla a otro lugar, ante la negativa de Ucrania a aceptar a la representante rusa.

Cuando los humoristas respondieron que quedan menos de dos meses y que ningún país tendría tiempo de organizar el certamen para mayo, la directora de la UER habría respondido que "lo tenemos todo reservado en Berlín".

La UER no está para bromas

"La UER no va a comentar nada sobre llamadas de humoristas. Nuestra principal prioridad es organizar un concurso de Eurovisión espectacular con nuestros países miembros en Kiev en mayo", ha asegurado un portavoz del organismo.

Ucrania insistió la semana pasada en su veto a la cantante elegida por Rusia para representarla en Eurovisión 2017, Yulia Samóylova, y ha pedido a Moscú que busque a otro participante.