Hace muchos, muchos años, los asturianos cazaban urogallos y la carne de este ave formaba parte de la dieta familiar. Hoy, la especie está protegida y casi nadie se acuerda de cómo sabe.

Para recuperar un sabor que un día fue tradicional, Ismael Rey, propietario del restaurante Pipiripao, ultima los preparativos para incorporar a la carta carne de urogallo. Eso sí, importada de Irlanda, "porque la de aquí sería un delito". Si todo sale según lo esperado, en diciembre empezará a servirla.

Pero el urogallo no es la única de las especies protegidas que se pueden probar en este establecimiento. Desde este lunes, y hasta el próximo viernes, el restaurante celebra las jornadas gastronómicas del oso.

La carne se importa de Finlandia, donde hay temporada de caza. Cuando se incorpore a la carta, el oso se servirá a la plancha y todo el que lo pruebe recibirá un diploma que lo certifique.