Ataque en Pakistán
Miembros de las Fuerzas de Seguridad inspeccionan el lugar de Lahore donde han fallecido seis personas al estallar una bomba. Rahat Dar / EFE

Al menos seis personas han muerto y diez han resultado heridas en un ataque contra dos vehículos militares con personal del censo en la ciudad oriental paquistaní de Lahore, según informó una fuente policial. El atentado ha sido reivindicado por el Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP), principal grupo talibán del país.

El ataque ocurrió en torno a las 08.50 hora local (04.50 hora peninsular española) cuando una bomba explotó al paso de los dos vehículos que transportaban a 18 personas, dijo el portavoz policial Mohamed Mushtaq, presente en el lugar de los hechos.

Otro portavoz policial de Lahore, Hamad Raza, indicó que cuatro de los fallecidos eran militares y los otros dos, civiles.

"Una unidad especial del TTP realizó un ataque suicida contra un vehículo militar que mandó a muchos siervos de Estados Unidos al infierno", señaló el grupo terrorista a través de un comunicado.

El país está elaborando su primer censo de la población en 19 añosEl primer ministro de Pakistán, Nawaz Sharif, expresó en una nota su pesar por la pérdida de vidas humanas de personal del "Ejército que realizaban su labor durante el censo nacional".

El país comenzó a elaborar el 15 de marzo su primer censo de la población en 19 años con un operativo de 118.000 técnicos que cuenta con 200.000 soldados para proporcionar seguridad en el proceso, que se encuentra en su segunda fase y finalizará el 25 de mayo.

Este es el primer ataque mortal contra miembros del censo pero ya habido otros incidentes en las últimas semanas, como el registrado el 21 de marzo en Charsadda, en el norte, cuando otro equipo de este dispositivo fue atacado a tiros en un asalto que acabó con un policía herido.

Se trata además del segundo atentado en la capital del Punyab en los dos últimos meses tras el ataque contra una manifestación a mediados de febrero que causó 14 muertos.

El sexto censo del país se hace después de que así lo ordenase el año pasado el Tribunal Supremo y de que el Gobierno afirmara que no era posible elaborarlo sin la ayuda del Ejército, inmerso desde 2014 en un operación militar en las zonas tribales contra la insurgencia.