Enfrentamientos entre policía y opositores en Venezuela
Manifestantes opositores se enfrentan a miembros de la Policía Nacional Bolivariana en Caracas, Venezuela, durante una marcha que intentaba llegar hasta el Parlamento en apoyo a la destitución de los magistrados del Supremo. Cristian Hernández / EFE

Las autoridades de Venezuela impidieron este martes a la mayoría opositora que controla la Asamblea Nacional ingresar en la Cámara, por lo que los diputados no pudieron iniciar un proceso con el que esperan lograr la remoción de siete magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

Decenas de legisladores, contrarios al Gobierno de Nicolás Maduro, aseguraron a los periodistas y a través de las redes sociales que funcionarios de los cuerpos de seguridad del Estado reprimieron una manifestación en Caracas, convocada para respaldar el debate parlamentario que finalmente fue pospuesto para mañana.

Los enfrentamientos entre manifestantes y efectivos de la fuerza pública –que usaron gas pimienta y perdigones de goma, según pudo constatar Efe– dejaron al menos 9 heridos, uno de ellos de bala, según informó en Twitter el alcalde del municipio caraqueño Chacao, el opositor Ramón Muchacho. Según el diario Últimas Noticias, siete agentes policiales resultaron también heridos.

El herido de bala pudo producirse, aunque no hay confirmación, en la autopista principal de Caracas, donde la esposa del encarcelado Leopoldo López, Lilian Tintori y otros diputados opositores aseguraron que colectivos armados dispararon contra los manifestantes.

Otros dirigentes opositores publicaron, también en Twitter, fotografías que mostraban a algunos manifestantes heridos y, sobre todo, a personas afectadas por los gases lacrimógenos que usaron la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada) como mecanismo de contención.

Efe pudo constatar que efectivos de la GNB y de la PNB cortaron varios accesos en el centro de Caracas y bloquearon algunas vías de la capital venezolana para, según los opositores, impedir la movilización en el municipio Libertador, un territorio gobernado por el chavismo y que suele rechazar recibir manifestaciones opositoras.

Bloqueos

El presidente del Parlamento, Julio Borges, afirmó desde la manifestación que el Gobierno había impedido que la mayoría de los diputados llegase a la capital para participar en la sesión legislativa, que estaba prevista para las 14.30 hora local (18.30 GMT).

Por los bloqueos, los opositores se vieron obligados a cambiar de rumbo al menos dos veces para poder dirigirse al Parlamento, aunque no lo consiguieron, mientras que el chavismo reunió a miles de personas casi en frente del Legislativo para "contrarrestar" los "intentos de golpe de Estado" por el que acusan a la oposición.

Los oficialistas marcharon sin problemas en el centro de Caracas y se concentraron frente a la Cámara para exigir también respeto a las instituciones y a la paz del país, ante lo que calificaron de "maniobras" de la oposición.

Por su parte, el presidente, Nicolás Maduro, que encabezó un acto político en el estado Apure (sur), dijo que "la derecha fascista" del país falló en su intento de llenar de violencia las calles para cumplir con una orden que, afirmó, le enviaron a la oposición venezolana "desde el norte".

Medidas revocadas

Mientras se iniciaban ambas manifestaciones, el Supremo venezolano publicó las aclaratorias a las sentencias contra el Parlamento, precisando que revocó las medidas con las que asumía todas las facultades legislativas y delimitaba el alcance de la inmunidad parlamentaria.

Dichas decisiones provocaron la crítica de la comunidad internacional y de la oposición venezolana que insiste al denunciar la ruptura del orden constitucional en el país, por lo que ha planteado la remoción de los jueces que firmaron las sentencias en cuestión, los siete miembros de la Sala Constitucional del TSJ.

Sin embargo, el presidente de la Alta Corte, Maikel Moreno, aseguró que el Parlamento no tiene "legitimidad" para iniciar este proceso, en alusión al estatus de "desacato" que el Supremo impuso a la Cámara el año pasado por desobedecer varias sentencias y que, mientras se mantenga, hace nulos todos los actos parlamentarios.