Supuesto ataque químico en Siria
Un hombre recibe tratamiento médico tras un supuesto ataque químico contra la localidad de Jan Shijún, en el sur de la provincia septentrional de Idleb, en Siria. EFE

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha responsabilizado directamente al gobierno de Barack Obama del ataque con armas químicas en Siria y acusa directamente al régimen de Bachar al Asad de haber cometido un probable "crimen de guerra", responsabilizando también moralmente a Rusia e Irán como garantes del alto el fuego.

"El ataque químico de hoy en Siria contra gente inocente, incluidos mujeres y niños, es reprobable y no puede ser ignorado por el mundo civilizado", dijo Trump en un comunicado, en el que repitió con las mismas palabras la reacción expresada horas antes por su portavoz, Sean Spicer.

Trump opinó que los "atroces actos del régimen de Bachar al Asad son una consecuencia de la debilidad e indecisión" mostradas por el Gobierno del exmandatario Obama, quien "en 2012 dijo que establecería una 'línea roja'" para intervenir en Siria en el caso de que se usaran armas químicas, "y luego no hizo nada".

"Estados Unidos está del lado de nuestros aliados en todo el mundo en su condena a este intolerable ataque", concluyó Trump.

"Crimen de guerra"

Poco antes, un funcionario del Departamento de Estado, que pidió el anonimato, dijo a periodistas que todo apunta a que el ataque químico "fue claramente un crimen de guerra", y que los países que "respaldan a Al Asad", Rusia e Irán, "tienen mucho por lo que responder".

El secretario de Estado de EE UU, Rex Tillerson, tuvo también duras palabras para Rusia e Irán en su comunicado de condena del ataque, que causó, al menos, entre medio centenar y más de un centenar de muertos (según las fuentes) en la localidad de Jan Shijún.

"Como garantes autoproclamados del alto el fuego negociado en Astana, Rusia e Irán tienen una gran responsabilidad moral por estas muertes", aseguró Tillerson. "Llamamos de nuevo a Rusia e Irán a ejercer su influencia sobre el régimen sirio y garantizar que este tipo de horrible ataque no vuelve a ocurrir jamás", agregó.

Tillerson recordó que el ataque marca "la tercera denuncia del uso de armas químicas en el último mes", y dijo que está claro que "así es como opera Bachar al Asad: con una barbarie brutal y flagrante".

"Aquellos que lo defienden o apoyan, incluidos Rusia e Irán, no deberían engañarse sobre Al Asad o sus intenciones. Cualquiera que use armas químicas para atacar a su propio pueblo demuestra un desprecio fundamental por la decencia humana y debe rendir cuentas", sentenció el titular de Exteriores estadounidense.

Subrayó, además, que la guerra siria, "ya en su séptimo año, exige un alto el fuego genuino, y quienes apoyan a los combatientes armados en la región deben asegurar el cumplimiento" de esa tregua.

Siria lo niega

Las acusaciones de Estados Unidos llegan después de que Siria negara que sus fuerzas o las rusas estén detrás del supuesto ataque químico.

El funcionario del Departamento de Estado que habló con la prensa bajo condición de anonimato trató, además, de bajar el tono a los recientes rumores de un cambio de postura en la exigencia estadounidense de que Al Asad abandone el poder para lograr una salida a la guerra.

La semana pasada, Tillerson dijo que el futuro de Al Asad lo deben decidir los sirios. Y este lunes, la embajadora de EE UU en Naciones Unidas, Nikki Haley, no descartó por completo que la lucha contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI) pueda llevar incluso a su país a tratar con Al Asad.

No obstante, el citado funcionario aseguró hoy que es "altamente improbable" que Estados Unidos coopere con Al Asad en la lucha contra el EI, y dijo que se tipo de coordinación "no está prevista".