El número de muertos por la avalancha que destruyó la madrugada del sábado varios barrios de Mocoa, capital del departamento del Putumayo, en el sur de Colombia, ascendió a 303, de los que 144 son menores, según los últimos datos divulgados por Medicina Legal.

Esta institución precisó que, entre los fallecidos, hay 184 mujeres, 117 hombres y 5 cadáveres cuyo género aún no ha podido determinarse. Entre las víctimas mortales, se encuentran 144 menores de 18 años, de ellos 83 mujeres y 61 varones.

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, quien desde el lunes está en Mocoa, dijo este martes que se llevan a cabo labores de seguimiento destinadas a la recuperación de la capital del Putumayo.

"Hemos estado revisando todos los temas, los detalles, los problemas, porque siempre aparecen, y hoy vamos a continuar en esa tarea, vamos a hacer una revisión sobre la perspectiva de la reconstrucción de Mocoa", afirmó el mandatario en una declaración desde el Puesto de Mando Unificado establecido en esa ciudad.

Indicó que se están analizando los proyectos que desde ya se deben iniciar y "cómo se van a adelantar para que Mocoa y el Putumayo vuelvan a recuperar su normalidad y queden mejor que antes del desastre".

Entrega de los cuerpos identificados

El Instituto de Medicina Legal y la Fiscalía iniciaron el lunes la entrega de cadáveres ya identificados. "Se han realizado 108 necropsias, hasta el momento, en las que se han logrado 45 identificaciones plenas por dactiloscopia y se han entregado 34 cuerpos", afirmó el director de Medicina Legal, Carlos Eduardo Valdés, a periodistas. Los servicios funerarios serán cubiertos por el Gobierno de acuerdo a una orden presidencial, agregó la UNGRD.

El desastre natural en el sur de Colombia fue ocasionado por el desbordamiento de los ríos Mocoa, Sangoyaco y Mulatos, que pasan por la ciudad y que fuera de su cauce arrasaron varios barrios a consecuencia del fuerte aguacero que cayó en la ciudad la noche del pasado viernes. 

Se han realizado 108 necropsias (...) y se han entregado 34 cuerposLa ciudad colombiana de Mocoa recibió por tercer día seguido la visita del presidente Juan Manuel Santos para supervisar las tareas de rescate y reconstrucción. Antes de viajar a la capital del departamento del Putumayo, en la zona de frontera con Ecuador, el jefe de Estado declaró la emergencia económica, social y ecológica para atender la catástrofe que prácticamente borró del mapa la mitad de los barrios de Mocoa, que llora a sus fallecidos.

La emergencia fue ocasionada por el fuerte aguacero que cayó en la ciudad el viernes por la noche y que causó el desbordamiento del río Mocoa y sus afluentes, el Sangoyaco y el Mulatos que, convertidos en una avalancha de fuerza descomunal, arrasaron todo lo que encontraron a su paso.

El jefe de Estado, que decidió pernoctar en Mocoa para seguir de cerca las tareas que llevan a cabo cerca de 1.900 personas entre socorristas, militares y personal sanitario, añadió que se han realizado 193 necropsias y se han entregado cien cadáveres a sus familias.

Estado de emergencia

Al término de un consejo de ministros, Santos anunció en una declaración televisada que se acordó "declarar la emergencia, económica, social y ecológica para poder efectuar las modificaciones y los traslados presupuestales y adoptar todas las medidas necesarias para atender este desastre".

Mientras, China anunció que donará a Colombia un millón de dólares para atender la emergencia en Mocoa, según informó el presidente Santos, quien agradeció la ayuda.

"Agradezco al Gobierno chino y a su presidente, Xi Jinping, por la donación de un millón de dólares para ayuda humanitaria", señaló Santos en Twitter, donde ha manifestado en diferentes mensajes su gratitud por las expresiones de respaldo de distintos países.

Además de la ayuda del gobierno de China, la Cruz Roja de ese país anunció que donará 100.000 dólares a su similar colombiana, según una misiva difundida por Santos.

A su llegada a Mocoa, Santos recibió esta tarde una llamada telefónica del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y otra del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, quienes le expresaron su solidaridad por el momento difícil que vive el país, según informó la Presidencia.

A oscuras

Mocoa pasó este domingo su segunda noche a oscuras tras la avalancha que se produjo en la madrugada del pasado sábado. En la zona central de la ciudad algunos establecimientos cuentan con energía, lo que permite que durante algunas horas los viandantes puedan ver el suelo que pisan, pero en las zonas más alejadas la luz es nula.

Para garantizar la seguridad ante esta situación, centenares de militares, mucho de ellos de la Policía Militar, patrullan para evitar saqueos, especialmente en las zonas comerciales donde el agua ha arrasado buena parte de los mecanismos elementales de seguridad como puertas o cierres metálicos.

Algunos restaurantes han recurrido a las velas para poder dar algo de luz a sus clientes y mantener la luz prendida. También recurren a barbacoas, no solo ellos, sino muchos de los vendedores informales que proveen de comida a los viandantes, periodistas y curiosos que han llegado hasta la zona.

En los albergues dispuestos para las familias que han perdido todo en la avalancha, generadores de gasolina mantienen varias luces prendidas. Así sucede también en alguna de las iglesias, que no solo están dando cobijo físico sino también espiritual a los mocoanos.