Británicos en España
Miles de ciudadanos británicos acuden a las zonas de ocio de la costa levantina, como las de la ciudad de Benidorm, en Alicante, mientras en el Reino Unido se debate sobre el Brexit. EFE/Manuel Lorenzo

La plataforma Eurocitizens, que reúne a británicos residentes en España, considera que este  es un día triste porque la mayoría no pudieron votar sobre el brexit y ahora se sienten "rehenes" y "capital" en las negociaciones, con un futuro "incierto" en el que sus derechos europeos pueden expirar.

Eurocitizens ha expresado así su opinión sobre el divorcio de Reino Unido con Europa el día en que el Consejo Europeo ha invocado el artículo 50 del Tratado de Lisboa, que da inicio a las negociaciones para la salida del país de la Unión Europea (UE).

Para la plataforma, creada hace seis meses por ciudadanos británicos que viven, trabajan y estudian en España y que están preocupados por su futuro y el de los españoles que residen en el Reino Unido, este miércoles es "un día triste, especialmente porque la mayoría de nuestros miembros no pudieron votar en el referéndum por llevar más de quince años fuera del país".

Considera que su futuro es "incierto" porque no saben qué pasará con sus "trabajos, estudios, pensiones, cobertura sanitaria y, en algunos casos dramáticos", sus "familias". "Nos hemos convertido en rehenes, en capital para utilizar como palanca en las negociaciones según un ministro del brexit. Y si el gobierno británico sale de la UE sin acuerdo, como amenaza Theresa May (la primera ministra británica), todos nuestros derechos europeos se extinguirán de golpe", explica el comunicado.

Recuerda que May ha prometido garantizar los derechos de los europeos en el Reino Unido, y así los derechos de los británicos en Europa, pero en las reuniones que esta plataforma ha mantenido con dos ministerios británicos no han conseguido respuestas a preguntas como si estos británicos mantendrán la ciudadanía europea.

Nuestro futuro es incierto porque no sabemos qué pasará con nuestros trabajos, estudios, pensiones...En su opinión "las personas deben de ser lo más importante" en las próximas negociaciones entre la Comisión Europea y el Ejecutivo británico. Según los datos recabados por Eurocitizens, España es el destino número uno para los británicos que viven fuera del Reino Unido y actualmente hay 308.821 británicos con residencia permanente en España, y 110.373 tienen viviendas en propiedad en nuestro país.

Casi 108.000 (107.980) jubilados británicos reciben la pensión de su país en España, y 59.529 trabajan en nuestro país (el 65% por cuenta ajena y el 35 % por cuenta propia). La mayoría de los británicos afincados en España viven en Valencia (83.493), Andalucía (80.055) y Canarias (27.349). La asociación destaca que en enero de 2017 ha aumentado un 431%, con respecto a la media de 2016, el número de candidatos británicos a la prueba para la nacionalidad española.

La secretaria de la plataforma, Camilla Hillier-Fry, ha explicado que lo que más preocupa a este colectivo es "la falta de respuesta y de interés por parte del Gobierno británico", que no explica qué pasará con los británicos que viven fuera. En su caso, con más de treinta años en España, pagando impuestos aquí y con sus hijos nacidos aquí, se plantea pedir la nacionalidad española, cosa que hasta ahora no le había parecido necesaria. Se plantea hacerlo para asegurarse determinados derechos, como seguir siendo socia de una empresa española y seguir teniendo acceso a la Seguridad Social.

Los británicos no pueden tener doble nacionalidad británica y española, ya que no hay acuerdo entre ambos gobiernos en este sentido, según ha explicado Hillier-Fry. Destaca que los jubilados británicos que viven en España probablemente no pedirán la nacionalidad española por sus raíces y porque tendrían que superar dos exámenes (de cultura española y castellano), y que podrían enfrentarse a problemas como no tener acceso a la sanidad pública o no poder cobrar sus pensiones desde aquí.

La secretaria de Eurocitizens ha subrayado que esta situación de "indeterminación" también la sufren los españoles que viven en el Reino Unido, que aún no saben si tendrán que pedir visados para continuar allí o cómo será su acceso a la sanidad.