El lenguaje "de la calle" que Podemos ha decidido llevar al Congreso como estrategia política y los subterfugios utilizados por el Gobierno para esquivar las preguntas de la oposición hicieron estallar este miércoles la sesión de control y provocaron que la presidenta de la Cámara, Ana Pastor, amenazase con expulsar a diputados de distintos grupos si continuaban dificultando el debate.

Pablo Iglesias abandonó el hemiciclo acusando al Ejecutivo de Mariano Rajoy de practicar el "matonismo" y el "filibusterismo" después de que la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, y el ministro el Interior, Juan Ignacio Zoido, eludiesen las preguntas del grupo morado sobre el espionaje del CNI al rey Juan Carlos y sobre la vivienda que la Guardia Civil iba a ceder gratuitamente al director general de Tráfico.

La sesión comenzó a embarrarse cuando Sáenz de Santamaría tildó la cuestión planetada por Irene Montero sobre el monarca como "pseudoparlamentarismo" y cuando argumentó que los hechos por los que se interesaba ocurrieron "hace 25 años, cuando usted estaba en primero de infantil y yo en primero de carrera". "Ponen en cuestión todo lo que no pueden controlar (...) Hasta sus modos y modales los tenemos que aguantar, sencillamente por no pensar como ustedes", criticó la vicepresidenta entre los aspavientos de la bancada de Podemos.

Merino, sin micrófono

Pastor, a la Cámara: No me obliguen a que tenga que expulsar a sus señoríasLa bronca continuó con las interpelaciones del socialista Artemi Rallo y de Pablo Iglesias a Juan Ignacio Zoido, que insistió al primero en la ausencia de irregularidades respecto a la DGT y reprochó al segundo que arrebatase la pregunta a otro diputado de Podemos, el exagente de la Guardia Civil Juan Antonio Delgado: "Quita al señor Delgado igual que quita un portavoz [en alusión a Íñigo Errejón]. ¿No será que tiene un problema con el señor Delgado porque el otro día prefirió hacerse la foto con todos los que en Alsasua han atacado a guardias civiles?".

El diputado del Partido Popular Rafael Merino alteró definitivamente el pleno cuando obvió su pregunta a Zoido sobre el Centro Nacional de Desaparecidos puesto en marcha por el Gobierno y dedicó su tiempo a defender al ministro ante la oposición.

"Estoy hablando de la cuestión que tengo que hablar (...) Le ruego que me deje hablar con libertad", reclamó cuando Ana Pastor le recriminó que se ciñese al tema. Finalmente, y tras dos avisos, la presidenta anuló el micrófono de Merino y advirtió de que tomaría medidas si continuaban las protestas: "No me obliguen a que tenga que expulsar a alguna de sus señorías, porque alguno ha hecho méritos esta mañana para hacerlo".

Reproche de la mesa

Los mismos que dicen que les insultamos son los que cuando hablamos de pobreza nos llaman demagogosAunque el pleno continuó, la discusión se alargó en los pasillos. Las socialistas Isabel Rodríguez y Susana Sumelzo pidieron a los diputados de Podemos "un respeto mínimo" y que guarden "las formas" en la "casa de todos los españoles". Rafael Hernando aseguró que el partido morado utiliza el hemiciclo "para convertirlo en un circo". Toni Cantó (Ciudadanos) calificó de "show" la actitud de los de Iglesias.

El líder de Podemos contraatacó asegurando que el Gobierno "toma el pelo a los ciudadanos" con sus respuestas. "Algunos han pensado que el decoro tiene ver con vestir ropa muy cara, y tiene que ver con no ser un corrupto y cuando te hace preguntas la oposición tratar de responderlas", concluyó. En su camino, encontró el apoyo de Gabriel Rufián (ERC): "Los mismos que dicen que les insultamos, les criticamos o les destapamos sus vergüenzas, son los que cuando hablamos de pobreza nos llaman demagogos".

El rifirrafe de este miércoles tuvo lugar después de que la portavoz de Podemos, Irene Montero, pidiese amparo a la presidenta del Congreso ante la "agresividad" que, a juicio de su partido, exhiben los diputados del PP durante los debates.

Sin embargo, ha sido Podemos quien ha recibido un apercibimiento de la Mesa (de la que forman parte PP, PSOE y Ciudadanos) por su comportamiento. El detonante del mismo fueron las expresiones que Pablo Iglesias utilizó para dirigirse a Mariano Rajoy en la última sesión ("se la pela", "se la bufa", entre otras) y las pancartas que el diputado Diego Cañamero exhibió ante el ministro de Justicia Rafael Catalá en apoyo a su compañero en el sindicato andaluz SAT Andrés Bódalo, en prisión.