Theresa May
Una manifestante disfrazada de la primera ministra británica, Theresa May (i). EFE

El brexit comienza este miércoles. La primera ministra británica, Theresa May, activará el Artículo 50 del Tratado de Lisboa, que permite iniciar las negociaciones para que el Reino Unido abandone la UE. Esto es lo que viene.

En las próximas horas...

Reino Unido notificará por carta a Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, que se quiere ir de la UE. Lo decidieron en referéndum sus ciudadanos el pasado 23 de junio y se lo permite el Artículo 50 del Tratado de Lisboa. La misiva será entregada en mano por el embajador británico en la UE, Tim Barrow, y Tusk le dará un acuse de recibo en forma de declaración. Por su parte, Theresa May comparecerá también este miércoles ante el Parlamento.

¿Quién dará el siguiente paso?

El Consejo Europeo –los jefes de Estado y de Gobierno de los 27– tendrá listo en 48 horas un borrador de su hoja de ruta para las negociaciones. Estas directrices serán debatidas a todos los niveles –incluidos embajadores, expertos y ministros– y se aprobarán el 29 de abril en una cumbre extraordinaria. Por otro lado, el Parlamento Europeo oficializará su postura la semana que viene con una resolución.

¿Cuándo empiezan a hablar?

La Comisión Europea hará sus recomendaciones a las directrices del Consejo, este las adoptará y encargará formalmente el mandato negociador a la UE, con el excomisario y exministro francés Michel Barnier al frente. La fecha real de inicio de las negociaciones podría demorarse hasta mayo o incluso junio.

¿Cuánto durará el proceso?

En teoría, dos años como mucho; en la práctica, no se sabe. El Artículo 50 dice que los tratados europeos dejarán de aplicarse al país saliente cuando entre en vigor el acuerdo –podría cerrarse en un año– o a los dos años de la notificación; en este caso, el 29 de marzo de 2019. A la UE, de hecho, le gustaría que los últimos seis meses se dedicaran a ratificar textos. Pero el tope puede estirarse si la UE y Reino Unido lo deciden por unanimidad.

El diplomático británico John Kerr, que redactó dicho artículo, opina que en 24 meses solo dará tiempo a establecer un marco básico para el brexit; en años posteriores, explica en Politico, será cuando se desarrolle el verdadero acuerdo de "asociación, cooperación o libre comercio" que regulará las futuras relaciones entre Reino Unido y la UE. Mientras tanto, el Gobierno de May irá preparando el proyecto de ley que derogará el acta de adhesión de 1972 para quedarse con la legislación europea que le convenga. Barnier también cree que el acuerdo inicial será meramente transitorio.

¿Qué quiere Theresa May?

Control de fronteras, abandono del mercado común y la unión aduanera, quedar fuera de la jurisdicción del Tribunal de Justicia de la UE, un acuerdo de libre comercio y dejar de contribuir al presupuesto de la UE como hasta ahora. Un brexit duro.

¿Qué quiere la Unión Europea?

Antonio Tajani, el nuevo presidente del Parlamento Europeo, ha asegurado a AFP que la "línea roja" para ellos está en preservar los derechos de los ciudadanos tras el brexit, tanto de los británicos que viven en alguno de los 27 Estados como de los europeos que viven en Reino Unido (más de 4 millones en total). La otra prioridad es solucionar cuanto antes la parte económica, es decir, la cantidad que los británicos tendrían que pagar a la UE para irse en función de los compromisos adquiridos.

¿Cuánto costará el divorcio?

La cantidad a abonar por los británicos, según cálculos de Bruselas, sería de al menos 60.000 millones de euros. Esto incluiría las futuras pensiones de los que han sido funcionarios europeos mientras el Reino Unido ha permanecido en la UE. Aseguran que no se trata de un castigo. Ni el Gobierno –el ministro para el brexit, Davis Davis, dice que no pagarán– ni la Cámara de los Lores –un informe sostiene que si no hay acuerdo no se pagará nada– lo ven así.

El dinero, un tema clave

Reino Unido es el tercer contribuyente neto al presupuesto de la UE, tras Alemania y Francia, con 18.209 millones de euros en 2015; aunque se beneficia del denominado "cheque británico", y por ello se le descontaron 6.083 millones. Si se va en 2019, el resto de países tendría que repartirse su parte. Según un informe citado por El País, España pagaría 888 millones extra y Alemania, 4.241 millones.

Por otro lado, Reino Unido recibió en 2015 7.457 millones en fondos europeos y el 50,8% fue a parar a la agricultura. Según Bruselas, el brexit provocará un agujero de 9.000 millones de euros; de ellos, entre 1.200 y 3.100 tocan a la  Política Agrícola Común (PAC). El último presupuesto aprobado por la UE se aplica hasta el año 2020.

¿Mejor sin acuerdo? No...

May dijo en enero que prefería que no hubiera acuerdo antes de que se cerrara uno "malo". Según The Guardian y la BBC, que citan fuentes propias, está dando marcha atrás. No solo no renunciaría a un pacto comercial, sino que podría estudiar quedarse en la unión aduanera o relajar sus pretensiones migratorias. Las fuentes creen que si no hay acuerdo será "el caos".

El Parlamento Europeo

No solo tiene que dar el visto bueno al acuerdo del brexit, sino que puede vetarlo. Y si es necesario, según Tajani, lo hará. En mayo de 2019 celebra elecciones; estas, junto a las de Francia y Alemania (2017), podrían afectar de lleno al proceso.