Pago móvil
Un terminal que permite el pago vía teléfono móvil. HLundgaard

El móvil se prepara para competir con el efectivo y la tarjeta de crédito y los principales actores ya han desembarcado en España. La banca se ha volcado con el pago móvil y grandes entidades como BBVA, Santander y CaixaBank han entrado con fuerza en una batalla en la que participan actores de todos los colores, desde gigantes tecnológicos como Apple y Samsung, hasta empresas de telecomunicaciones, entre las que destacan Orange y Vodafone.

Cada compañía quiere tener su presencia y llevarse el trozo de una tarta que se hará más grande en los próximos años, pronostican los estudios. Hasta un 54% de los españoles pagará una vez a la semana a través del smartphone en 2020, según un informe de Visa de 2015; una cantidad de un 21% en el caso del pago diario.

De acuerdo con una encuesta de la empresa de investigación IPSO de 2016, un 35% de los sondeados declara que ya utiliza el móvil para adquirir productos o servicios. Aunque la compra física con el móvil todavía es menor que la online, logra ganar presencia. Un 14% de los usuarios que usan el móvil para comprar lo utiliza en las tiendas físicas de ropa, calzado y accesorios, una cifra que asciende hasta el 42% en los comercios textiles en internet.

"El pago móvil no es solamente una realidad hoy, sino que también es una tendencia al alza -afirma Roberto Monge, director de operaciones de Telecoming-. El usuario irá adoptándolo de forma gradual, probando soluciones, procesos, apps y wallets, hasta que en algún momento uno se imponga sobre el resto".

La sustitución entre efectivo y tarjeta e internet ha sido evidente en los últimos años

Todo indica que el teléfono va a revolucionar nuestra forma de comprar y cada vez será más frecuente sacar el móvil en lugar de la cartera. El primer banco español en ofrecer este sistema a los clientes fue BBVA, pero ahora la competencia es múltiple.

La aplicación Samsung Pay permite comprar con solo el escaneo de la huella dactilar, la promoción de Vodafone Wallet asegura que el usuario puede pagar con el móvil aunque esté fuera de cobertura y CaixaBank ha lanzado un banco exclusivamente para el teléfono, llamado ImaginBank.

Una de las grandes apuestas de la banca es Bizum, una plataforma que se integra en las diferentes aplicaciones móviles y que unifica el sistema para que haya compatibilidad entre los clientes de diferentes entidades. "El ejemplo de Bizum es claro y supone la apuesta de la banca española por proporcionar este servicio. De hecho, anticipándose a la futura demanda", explica José Luis Martínez Campuzano, portavoz de la Asociación Española Bancaria (AEB).

"La sustitución entre efectivo y tarjeta e internet ha sido evidente en los últimos años de la mano de la mejora económica, los cambios de hábitos y una mayor recepción en comercios. Lo realmente importante es que el cliente tiene la opción de decantarse por los diferentes medios de pago, ahora también por el móvil", afirma Martínez Campuzano.

La expansión de la implantación de la tecnología NFC en los smartphones (un sistema que transmite datos entre dispositivos cercanos) ha sido esencial para convertir el móvil en un monedero virtual. Sin embargo, la industria debe hacer frente a retos que van más allá de lo tecnológico. Casi el 49% de los españoles considera que comprar con tarjeta por internet no es seguro, según el barómetro de febrero del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

"A día de hoy podemos decir que la seguridad en los pagos digitales es una barrera superada. Eso no quita que, como en toda transacción comercial, independientemente de que sea online u offline, existan riesgos asociados que hay que conocer y controlar", asegura el directivo de Telecoming.

El 49% de los españoles considera que comprar con tarjeta por internet no es seguro

En el lado opuesto a la falta de confianza, los usuarios encuentran en el móvil numerosas ventajas, como la rapidez y la facilidad de pago. Para Alberto López, director de Pagos Digitales de Mastercard, la principal utilidad es la convergencia de todos los métodos.

"En un único dispositivo va a poder disponer de todas las tarjetas que tenga. Esto va a permitir gestionar todo su ecosistema de tarjetas usando la pantalla del teléfono móvil, todo centralizado en un punto -afirma-. La gran ventaja que tiene no es solo el hecho de poder pagar en una tienda física, sino la convergencia de los pagos, pagar también online como en una tienda física".

Desventajas e inconvenientes

El usuario europeo encuentra en la rapidez (50%) y la facilidad (42%) las principales ventajas de usar las aplicaciones móviles para adquirir productos y servicios, concluye un informe de Ditrendia del año 2016.

En el extremo opuesto, a los ciudadanos les falta confianza en la seguridad de estos sistemas (42%), consideran que faltan oportunidades para utilizarlos (41%) y señalan problemas de comprensión (19%).