Los asturianos cumplieron con la tradición del Día de todos los Santos. Acudieron por miles a los cementerios, rezaron y depositaron ramos de flores, cuyo precio se duplica en estas fechas. En el camposanto del Salvador, en Oviedo, la afluencia provocó grandes
atascos. Hacia las once de la mañana la hilera de coches casi parados llegaba a la glorieta de SanLázaro. Los concejales socialistas Paloma Sainz y  Manuel Angel Rodríguez González participaron en un homenaje a los más de 1.300 asturianos enterrados en la Fosa Común.