Afectados de la calle Arca Real.
Vecinos de la calle Arca Real que tienen sus viviendas sobre parte de cañada real. PABLO ELÍAS

Treinta familias vallisoletanas llevan más de una década en vilo por el futuro de sus casas. Las construyeron en la posguerra en la parte de cañada real que hay en la calle Arca Real, entre los números 60 y 120, y aún no han conseguido el documento que acrediten que son suyas por lo que no pueden escriturarlas en el Registro de la Propiedad.

Sólo queremos una solución como la que se dió en la Cañada Real

La situación de Madrid , con desalojos y derribos, ha acrecentado sus preocupaciones, si bien aquí creen que los casos no son comparables.

«Aquí pagamos todos los impuestos, luz, agua, la contribución... incluso el Ayuntamiento nos da licencias para hacer obras y nos las cobra», explica María Jesús, una de las vecinas afectadas. Algunas, incluso se han tirado y levantado con todas las bendiciones.

A los primeros vecinos se les conocía en la posguerra como Los atrevidos porque construían las casas sobre cañada, a pesar del riesgo de multas.

Cuatro concejales

La asociación de vecinos ha hablado ya con cuatro concejales de Urbanismo distintos sobre este tema y nadie les da una solución. «Sólo queremos llegar a un acuerdo similar al de la Cañada Real, donde pagaron una cantidad simbólica por el suelo y pasó a ser de su propiedad», dijo el presidente del colectivo, José Luis Moyano.

El dueño del suelo es la Junta, tras cedérselo el Ministerio de Agricultura. El Ayuntamiento les ha dicho que trabaja en un plan de reordenación del barrio (PERI) y cuando se apruebe les darán una solución.

Sin embargo, los vecinos quieren tener los papeles en regla antes por si hace falta tirar alguna casa para hacer calles.

No temen que les tiren las viviendas, como está ocurriendo en Madrid, pero necesitan una solución. «Muchos de los dueños han fallecido y lo han dejado en herencias a sus hijos ahora se encuentran con los problemas», apunta Moyano. «El problema llega a la hora de llegar al registro. Allí nos paran todo», indica María Jesús.

Las cañadas de Valladolid

Zona Sur: Las cañadas y cordeles pasan por la calle Cañada Real, paseo de Zorrilla, carretera de Arcas Reales y avda. de Madrid. Llegan hasta García Morato.

Zona Este: Hay vías pecuarias por la cañada de Fuente Amarga y calle Tórtola; así como el paseo de San Isidro. También el camino viejo de Renedo.

Zona Norte: Avenida de Santander y carretera de Santovenia. Toda la campiña del Carmen. También, las carreteras de Fuensaldaña y de León.

El barrio de ‘Los atrevidos'

El barrio se levantó entre los años 30 y 40. Los primeros vecinos, a los que llamaban Los atrevidos por edificar en cañada, eran «gente obrera», recuerda el presidente de la asociación de vecinos San Gil, José Luis Moyano, y levantaban las casas por la noche para que no se la derribasen.

«Una vez que cogían aguas (tener el tejado puesto) ya no había marcha atrás», añade. La Policía les ponía una multa que rondaba las 500 pesetas y santas pascuas. Luego les han dado agua, luz, asfaltado las calles... y cobrado impuestos.

El ejemplo de la Cañada Real

Hace casi 25 años que los 250 vecinos de la Cañada Real consiguieron legalizar sus viviendas. «Fue el fruto de mucho trabajo entre todos. Incluso tuvimos que ir a Madrid varias veces», recuerda Pilar Cortés. Lograron un acuerdo con el Icona, dueño de las cañadas, para comprar el suelo por 500 pesetas el metro cuadrado. Los vecinos incluso cortaron varias veces las calles en protesta. «Creamos la asociación poeta José Zorrilla en 1976 y las escrituras se firmaron en 1984», apunta.