Elecciones en Irán
Una mujer muestra su dedo marcado con tinta tras ejercer su derecho al voto en Teherán (Irán). Abedin Taherkenareh / EFE

Tras años de aislamiento, Irán intenta convertirse en un destino turístico de referencia con ambiciosos planes y eventos para incrementar el número de visitantes y poner a punto las infraestructuras. Atractivos no le faltan: 21 lugares Patrimonio Mundial de la Humanidad de la Unesco, entre ellos la famosa Persépolis, y una diversa naturaleza que invita tanto a los apasionados de la montaña como del desierto.

La República Islámica de Irán, conocida en Occidente como Persia hasta el año 1935, es un país lleno de contrastes y joyas arquitectónicas y paisajísticas. Es una nación con cerca de 80 millones de personas, de etnias muy dispares, ubicada en Oriente Medio y Asia Occidental.

Destinos destacados

La capital de Irán, Teherán, o los antiguos centros de Chiraz e Ispahán, estas últimas ejemplo de arquitectura y también ambas un oasis en medio del desierto, son tres de los lugares imprescindibles en una visita a este país que, también, nos muestran la realidad de hoy y los vestigios de su cultura ancestral. La ciudad universitaria de Chiraz, a unos 900 kilómetros al sur de Teherán, es también el punto de partida para visitar restos arqueológicos tan relevantes como los de Persépolis, que se encuentran a sólo 50 kilómetros de allí.

Hace falta algo de imaginación por parte del viajero para lograr hacerse una idea de la majestuosidad de lo que fue aquella urbe, destruida por Alejandro Magno en el 331 A. de C. y cuyos restos permanecieron ocultos hasta la década de los años 30 del pasado siglo. El lugar fue declarado en 1973 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y los restos de Persépolis se convirtieron en el símbolo del vasto imperio que fue Persia.

Más cerca de Teherán se levanta Ispahan, que fue dos veces capital del imperio y atesora algunos monumentos bellísimos, sobre todo mezquitas, como la Gran Mezquita, o la de Shah. Ispahan se sitúa en una llanura a orillas del río Zayandeh y está llena de bulevares arbolados, amplias avenidas y bellísimas plazas, palacios, mezquitas y jardines. Es la tercera ciudad más poblada del país y su principal destino turístico, pero desde luego no el único.

Los visitantes extranjeros fueron más de 5 millones en 2015, frente al millón de una década antesExisten otros muchos lugares que visitar en un viaje a Irán, como la ciudad de Esfahan, donde podrá admirar los azulejos, los bazares y la vida que encierra algunos de sus barrios más populares. A la hora de adquirir algunas piezas tenga en cuenta que está prohibida la exportación de antigüedades y de alfombras antiguas, por lo que conviene asegurarse antes de comprarlas de que podrán sacarse del país.

Teherán, la capital de Irán, es una ciudad, como tantas otras capitales árabes, caótica, mal planificada, pero con un encanto de sus gentes y edificios históricos que le sorprenderán. Lugares como la mezquita de Sepahsalar o alguno de sus museos, son puntos de interés para cualquier visitante. Son de destacar el Arqueológico, considerado como el mejor del país y también es muy interesante el museo de Alfombras.

En cuanto a naturaleza, tiene una gran variedad de lugares, desde una zona de cuevas, hasta increíbles desfiladeros y formaciones rocosas que componen una belleza natural fuera de toda duda. A destacar, el Valle de las Estrellas, en la isla de Qeshm, con sus caprichosas formas labradas por la erosión, y también por sus famosos manglares. No hay que olvidar sus kilómetros de costa, tanto al norte, en el litoral del mar Caspio, como en el Golfo de Omán y en el Golfo Pérsico.

Un sector turístico por hacer

El número de visitantes extranjeros ha ido aumentando gradualmente desde la llegada del moderado Hasan Rohaní a la presidencia en 2013, superando los 5 millones en 2015, frente al poco más de un millón de una década antes. El plan del Gobierno iraní es llegar a los 20 millones anuales de turistas en 2025.

Según los datos ofrecidos recientemente en la Conferencia de Hoteles e Inversión en Turismo, sólo 13 de los 96 hoteles de Teherán están clasificados como de cuatro o cinco estrellas, aunque ya hay compañías internacionales como Accor y Melia embarcadas en proyectos.

La directora de la agencia de viajes Mahe Asal, Fariba Alemzadeh, explica que tienen “dificultades” para efectuar reservas por el alto porcentaje de ocupación hotelera, lo que no ocurría antes. La mayoría de sus clientes son europeos. El recorrido “habitual” es la visita a las ciudades históricas de Isfahán, Shiraz y Tabriz, sobre todo para los visitantes de más de 50 años, mientras que los jóvenes demandan también excursiones por las montañas y el desierto.