Este fin de semana, amigos y familiares de Carrie Fisher y Debbie Reynolds rindieron un sentido tributo a las recién fallecidas actrices. El Forest Lawn Memorial Park de Hollywood acogió los actos de esta despedida, que desde horas antes reunió a cientos de seguidores y allegados haciendo cola a las puertas del Hall of Liberty y cuya organización corrió a cargo de Todd Fisher, hermano de la intérprete que dio vida a la icónica princesa Leia.

"A mi madre no le gustaban los funerales ni los monumentos. A ella le gustaban los espectáculos", confesó Todd Fisher. En su recuerdo, por tanto, se llevó a cabo un homenaje a modo de gala que abarcó décadas de la historia de Hollywood, incluyendo una versión coral de Singin 'in the Rain, la aparición del droide R2D2 y varias fotografías del archivo familiar.

"A mi madre le gustaban los shows y las fiestas, así que este espectáculo fue realmente diseñado para que vosotros estéis como en nuestra sala de estar, como si fuéramos una gran familia celebrando a dos mujeres increíbles", explicó Todd Fisher ante los cerca de 1.200 asistentes que portaban brazaletes con mensajes como: "Debbie y Carrie, para siempre en nuestros corazones" y "No temas a la muerte, ten miedo de una vida no vivida".

El escritor Gavin de Becker, amigo cercano a la familia, comentó en declaraciones a Variety que "la vida de Carrie Fisher fue un paseo con grandes personas; sus fiestas eran legendarias". Además, quiso recordar la poderosa vitalidad y el ferviente sentir feminista que rigió la vida de la actriz que interpretase a Leia en Star Wars, convirtiéndola en un símbolo del empoderamiento de la mujer.

Por otra parte, y entre otras muchas cualidades, los amigos de Debbie Reynolds destacaron su pasión por la danza y, en especial, su continuo apoyo a diferentes organizaciones benéficas. Reynolds fue un referente en cuanto a la ayuda y apoyo a los veteranos que regresaron con secuelas mentales de la guerra.