Hoy, día de Todos los Santos, parece un buen momento para hablar del otro lado de la muerte: el negocio que ésta supone.

En cuestión de amasar dinero con los difuntos es especialista Estados Unidos, tal como refleja un mini-documental colgado en You Tube, en el que se habla de 18 muertos por segundo en el país, cuyas familias se dejan cada año cerca de 11 billones de dólares en gastos funerarios.

Pero en nuestro país, las funerarias no se quedan atrás. La festividad de Todos los Santos hace que los españoles tengan presentes de forma especial a sus difuntos, pero también les recuerda una "verdad incómoda": morirse en España cuesta mucho dinero, algo que ha convertido al seguro de decesos en uno de los de mayor arraigo social.

 

Morirse en España cuesta, de media, 2.200 euros

Con motivo de la celebración, el 1 de noviembre, de esta festividad de recuerdo a los muertos, la Unión de Consumidores de España (UCE)ha publicado un estudio en el que calcula que el coste medio de un entierro es de 2.220 euros, gasto que puede incrementarse "sustancialmente" en función de tipo de funeral o de la calidad del servicio (ataúd, flores, esquelas, coche fúnebre, velatorio, traslados...)

 

Para poder afrontar estos costes, son muchos los españoles que contratan un seguro de decesos, un tipo de póliza que cubre los gastos de una muerte natural.

Así, según datos de la sociedad de Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras (ICEA), en 2006 había en España 7,5 millones de pólizas y 23 millones de personas con este tipo de seguro, que ha mantenido un aumento creciente, aunque moderado en los últimos años, hasta llegar a alcanzar un volumen de negocio de 1.451 millones de euros el año pasado.