Trump
El presidente estadounidense, Donald J. Trump. Olivier Douliery / EFE

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha solicitado al líder de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, que retire el proyecto para reformar el Obamacare ante la falta de apoyo de su propio partido, el republicano. Es la primera gran derrota de su administración, incapaz de cumplir una de sus principales promesas electorales: derogar el sistema de seguros médicos instaurado por su antecesor, Barack Obama.

El presidente, junto al titular de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, no logró un consenso en su propia bancada para lograr los votos suficientes que permitieran la aprobación de su propuesta, por lo que finalmente cancelaron la votación y retiraron definitivamente el texto.

Tras semanas de intensas negociaciones y a pocos minutos de que comenzara el voto previsto, Ryan telefoneó al multimillonario para informarle de que seguían sin tener los apoyos suficientes y proponerle la retirada definitiva, a lo que Trump accedió.

Ryan ha comparecido ante la prensa poco después de las nueve de la noche (hora peninsular española) para confirmar que los republicanos abandonan de momento sus intenciones de derogar el Obamacare.

"Estábamos a punto de lograr una ambición que todos hemos tenido durante siete años y nos quedamos un poco cortos", concedió el líder republicano ante la prensa tras el revés sufrido.

Ryan prometió seguir trabajando para "mejorar las vidas de la gente" y derogar y sustituir el actual sistema, conocido como Obamacare, aunque Trump había amenazado con mantenerlo si el proyecto que iba a ser votado fracasaba.

"Gobernar significa dolores y hoy estamos sintiendo esos dolores", ha dicho al empezar su comparecencia. "Hemos llegado muy cerca, pero nos quedamos cortos".

Ryan ha dicho que ahora necesitarán un tiempo para reflexionar y ha confirmado que de momento, el sistema de seguros médicos de Obama se queda. "Obamacare es la ley vigente y seguirá siendo la ley vigente hasta que sea reemplazada", afirmó el presidente de la Cámara Baja ante los periodistas, aunque advirtió de que "lo peor" del sistema actual "está por llegar".

"Ha sido un día malo para nosotros", ha remarcado, "pero hacer cosas grandes es difícil para todos".

Ryan no quiso culpar a nadie de la derrota, causada en parte por la negativa de los republicanos ultraconservadores a apoyar a Trump. Se manifestó "orgulloso" del proyecto del presidente, del cual era uno de los principales valedores, y dijo que su partido no abandona las intenciones de derogar el Obamacare, el cual, previó, "empeorará". Pero admitió: "No sé cuánto tiempo nos tome derogarlo".

"Tenemos que hacerlo mejor y lo haremos", dijo Ryan. "Este es un revés, pero no es el final de la historia".

Sin apoyos

La votación estaba prevista para este jueves, pero Trump pospuso la votación para este viernes, al no haberse conseguido aún los votos necesarios para sacar el proyecto adelante.

La causa de que el proyecto no tenga apoyos en su propio partido es el Freedom Caucus, un grupo de legisladores ultraconservadores que se oponen al proyecto de Trump tal cual está formulado. Les parece que, al mantener "beneficios escenciales" como cobertura médica en casos de emergencia o maternidad, el nuevo sistema de salud no logra recortar lo suficiente la factura médica, por lo que tales beneficios también tendrían que ser derogados.

Sin embargo, dar luz verde a las pretensiones de los ultraconservadores hubiera significado alejar a los republicanos más moderados.

El proyecto tenía el voto en contra de todos los demócratas menos uno (que se iba a ausentar de la sesión). Necesitaba 216 votos a favor para su aprobación, pero bastaba con que 22 republicanos se opusieran para que se estrellara. Los ultraconservadores de Freedom Caucus suman una treintena de votos.

Desde que se pospuso la votación este jueves, y durante todo este viernes, la Administración Trump estuvo negociando con legisladores republicanos para sacar adelante su reforma sanitaria. De hecho, ya este mismo jueves dio órdenes para que la votación se fijara este mismo viernes, pese a no tener seguros los apoyos necesarios, algo que fue criticado por personalidades republicanas.

Finalmente, poco después de mediodía, Ryan informó al presidente que no había sido posible conseguir los votos requeridos.

Alegría demócrata

Tras el fracaso, los demócratas ya han comenzado a bromear con el tema. El senador demócrata Bob Menendez ha tuiteado que los republicanos no se deben "quemar" por la derrota, y que en todo caso ese resquemor está también cubierto por el Obamacare.

La ex candidata demócrata a la presidencia Hillary Clinton afirmó que la retirada del Congreso de la reforma sanitaria es "una victoria para todos los estadounidenses".

Hoy fue una victoria para las 24 millones de personas que estaban en peligro"Hoy fue una victoria para las 24 millones de personas que estaban en peligro de perder su cobertura sanitaria, para los mayores, para las familias que luchan contra la silenciosa epidemia de la adicción, para las nuevas madres y todas las mujeres", afirmó Clinton en un comunicado publicado en la red social Twitter.

"Sobre todo, es una victoria para cualquier persona que crea en que una asistencia sanitaria asequible es un derecho humano", agregó la antigua secretaria de Estado, que formó parte de la administración de Barack Obama, que puso en marcha el actual plan sanitario de EE UU.