'El pequeño Nicolás'
Francisco Nicolás Gómez Iglesias, más conocido como el pequeño Nicolás. Javier Lizón / EFE

El juez Arturo Zamarriego ha procesado a Francisco Nicolás Gómez Iglesias, conocido como el pequeño Nicolás, por un delito de estafa consistente en hacerse pasar por un alto cargo del Estado que, a cambio de dinero, resolvía problemas a personas que previamente habían sido captadas con la participación de seis personas, entre ellos cuatro policías municipales y un guardia civil.

En su auto previo a la apertura de juicio oral, al que ha tenido acceso Europa Press, el juez Zamarriego ve indicios de participación en ese delito de estafa, entre otros, del excoordinador de Seguridad del Ayuntamiento de Madrid Emilio García Grande.

Explica que el pequeño Nicolás, Emilio García Grande y los policías Jorge G.H. y Felipe G.S. "de manera coordinada, concertada y reiterada, accedieron en varias ocasiones a información de carácter confidencial perteneciente al Ministerio del Interior que obraba en las Bases de Datos policiales protegidas por la Ley de Protección de Datos para utilizarla con un propósito exclusivamente privado y con la finalidad de obtener beneficios ilícitos".

Antes de abandonar su plaza como titular del Juzgado de Instrucción 2 de Madrid para pasar a la Audiencia Provincial, Zamarriego ha notificado a las partes que disponen de un plazo de diez días para que soliciten la apertura de juicio oral o el sobreseimiento de la causa.

Los imputados accedieron, entre 2013 y 2014, a información confidencial

El juez ve indicios de delito en la actuación del pequeño Nicolás que, ayudado por estos policías, "accedieron en varias ocasiones (desde julio de 2013 hasta octubre de 2014, cuando fue detenido) a información de carácter confidencial perteneciente al Ministerio del Interior que obraba en las bases de datos policiales".

Concretamente, acusa de un delito de pertenencia en organización criminal a Francisco Nicolás, Emilio García Grande y los policías municipales Jorge G.H. y Felipe G.S.

El juez les imputa, además, el de cohecho y relevación de secretos, incluyendo en esta tipología al resto de procesados: el también policía municipal José Luis G.C., el guardia civil adscrito a la Casa Real Francisco Javier S.L. y el exdirectivo de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) Juan Julián Munguira.

Siempre el mismo modus operandi

"El modus operandi", acredita el juez, "siempre fue el mismo: Francisco Nicolás facilitaba a uno o varios de los investigados placas de matrículas de vehículos, líneas de teléfonos o números de identificación (...) Acto seguido, éstos, aprovechando su condición de agentes del Cuerpo de Policía Municipal del Ayuntamiento de Madrid procedían a extraer de dichas bases la información requerida y se la facilitaban a Francisco Nicolás a cambio de promesas y remuneraciones económicas".

De esta forma, el magistrado concluye que Emilio García Grande y los policías Jorge G.H. y Felipe G.S actuaban "bajo la dirección superior de Francisco Nicolás". "Durante este periodo también contactó de la misma forma y con el mismo fin a otros agentes y funcionarios de cuerpos de seguridad del Estado", añade.

El auto recoge la reunión el 29 de septiembre de 2014 del pequeño Nicolás y el empresario Javier de la Rosa Martín en el interior de un vehículo de alta gama aparcado en las inmediaciones de Madrid-Atocha y las gestiones que emprendió este joven al sospechar que había sido espiado por policías desde una motocicleta.

Por este motivo, Francisco Nicolás contactó Francisco Javier S.L., guardia civil de la Casa del Rey, quien le facilitó los datos relativos a la matrícula de esa motocicleta, según este agente "reservada para la Secretaría de Estado para los Servicios Generales", a cambio de que este joven "influyera favorablemente en los exámenes de promoción interna que estaba preparando".

Rechaza anular pruebas

Por otra parte, el juez ha rechazado la petición del comisario José Manuel Villarejo de que se anularan pruebas y diligencias, porque, según el demandante, se había roto la cadena de custodia de los soportes originales de la grabación de una reunión entre policías y espías del CNI.

En el auto, Zamarriego desestima esa petición en la que Villarejo alegaba que se había vulnerado la legalidad con la ruptura de la cadena de custodia del CD y del pendrive aportados por un funcionario de policía y del teléfono del excomisario de Asuntos Internos Marcelino Martín-Blas.

Se trata de los soportes que contenían la grabación de la reunión mantenida el 20 de octubre de 2014 en el despacho de Martín-Blas por policías y espías del CNI y cuya divulgación motivó la apertura de una pieza separada dentro de la investigación que el juez Zamarriego lleva a cabo sobre el pequeño Nicolás. Una reunión en la que se habló sobre presuntos seguimientos al pequeño Nicolás.

Considera el juez que la pretensión de Villerejo es "extemporánea", ya que el procedimiento de la pieza separada no encuentra en el trámite legalmente previsto para el análisis de eventuales vulneraciones de los derechos fundamentales.