Pérez Moya (centro), entre Jurado y Barrera y las restauradoras ante la puerta
Pérez Moya (centro), entre Jurado y Barrera y las restauradoras ante la puerta EUROPA PRESS

Así lo han destacado en rueda de prensa el deán presidente del Cabildo Catedral, Manuel Pérez Moya; el canónigo obrero del Cabildo, Antonio Jurado; la restauradora, Anabel Barrera, y el canónigo portavoz del Cabildo, José Juan Jiménez Güeto, señalando el primero que, con esta actuación, se da cumplimiento a uno de los principales fines del Cabildo, el de promocionar la cultura, en este caso mediante una intervención más para el mantenimiento, conservación y restauración de "un edificio monumental irrepetible", declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Por ello, el Cabildo, además de promover la actividad litúrgica y ejercer la caridad, está poniendo todo su empeño en devolver al conjunto monumental su "esplendor" mediante actuaciones como la reciente restauración de la Puerta de Santa Catalina (también en el lienzo oriental) o, más cercana en el tiempo aún, de la Capilla de la Conversión de San Pablo, estando también prevista una próxima intervención en el mihrab, además en otras puertas de acceso a un conjunto monumental que visitaron el pasado año más de 1,6 millones de turistas.

En cuanto a la recuperación de la Puerta de San José, ubicada en la zona del templo correspondiente a la ampliación efectuada por Almanzor y que data del siglo X, el canónigo obrero del Cabildo, Antonio Jurado, ha explicado que forma parte de vanos de acceso del muro oriental que ya fueron restaurados a principios del siglo XX, si bien el paso del tiempo, la contaminación y los excrementos de paloma, entre otros factores, le causaron daños importantes.

Sin embargo ahora, tras esta segunda restauración, efectuada un siglo después, la Puerta de San José, según ha resaltado Jurado, "ofrece su mejor imagen", tras haber sido sometida a un profundo proceso de limpieza, tras el que se ha llevado a cabo la recuperación de la puerta y de sus elementos decorativos.

Por su parte, la restauradora responsable de la intervención, Anabel Barrera, ha detallado que para hacer posible la misma se llevaron a cabo estudios previos ya en 2005, para ver el grado de deterioro que presentaba, habiéndose llevado a cabo ahora, en primer término, "una limpieza manual y química".

Después y dado que la puerta había sufrido "desprendimientos y pérdida de materiales", además de presentar "grietas, fisuras, arenización, biodeterioro y ennegrecimiento generalizado", se trabajó en la "consolidación y recuperación de las zonas más dañadas".

Ello, según ha indicado Barrera, ha incluido la "reposición de elementos perdidos", pero siempre buscando la "preservación de los materiales originales y su recuperación", bajo la máxima de efectuar "la mínima intervención" y con la "premisa de la reversibilidad" de los materiales nuevos.

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