Louis le Nain - Peasant Family, C. 1642
Los Le Nain fueron los primeros pintores en mostrar con dignidad a los campesinos Paris, musée du Louvre, R.F. 2081 © RMN-Grand Palais (musée du Louvre) / Jean-Gilles Berizzi

Protagonizan uno de los grandes "misterios" de la historia de la pintura y, aunque fueron admirados y tuvieron clientes tan notables como Catalina la Grande, la emperatriz y autócrata del Imperio Ruso, las incógnitas siguen sin respuestas y la atribución de muchos sus cuadros se mantiene en duda, poderosas escenas de carácter ingenuo y cotidiano que llaman la atención en el barroco del siglo XVII. 

La sucursal del Louvre en Lens (Francia) se atreve a enfrentar Le Mystère Le Nain (El misterio Le Nain), la más completa, nutrida y ambiciosa exposición organizada nunca sobre los tres hermanos Antoine (c. 1599-1648), Louis (c. 1593-1648) y Mathieu Le Nain (1607-1677). Estará en cartel hasta el 26 de junio y reúne 55 de los 75 óleos que se les atribuyen, aunque no hay acuerdo, en muchos de los casos, sobre si se trata de obras individuales o pintadas a cuatro o a seis manos.

Aunque están considerados como los pintores franceses más importantes de su tiempo, sólo comparables en habilidad a los dos indiscutibles maestros del barroco en el país, Nicolas Poussin y Georges de La Tour, la rareza de los Le Nain, que se dedicaron a plasmar escenas campesinas con personajes no habituales en el arte de la época y en poses desacostumbradas —estáticas, de gran realismo y composiciones muy teatralizadas—, los convirtió en objeto de admiración. Su influencia es notable en artistas posteriores como Jean-Francois Millet o uno de los pioneros de la modernidad, Gustave Courbet.

Con importantes préstamos de colecciones privadas y de otros fondos europeos, la muestra del museo quiere indagar en "uno de los mayores misterios de la pintura francesa", el de los hermanos Le Nain, originarios de Laon, en la Picardía, donde nacieron los tres, aunque en años que ni siquiera están documentados con absoluta certeza excepto en el caso de Mathieu. Se sabe que residieron en París en torno a 1630, el momento de apogeo de su fama, y que firmaban solamente con su apellido, lo que asienta la tesis de que algunas telas fueron pintadas en colaboración o sociedad.

Grado de entendmiento

El grado de entendimiento y colaboración aparece sintetizado en Retrato triple , donde Louis pintó las tres caras con pinceladas fluidas y coloración fresca sobre una capa gris, mientras que Mathieu añadió más tarde la figura que aparece de pie a la derecha, usando una pincelada más densa y colores más cálidos en una capa inferior beige. Además, la radiografía ha revelado que la pieza fue realizada sobre una obra previa que representaba a una mujer y que los hermanos decidieron tapar.

El estilo casi idéntico de los tres, hizo muy difícil distinguir la obra de cada uno, aunque al mediano, Louis, se le atribuyen generalmente las pinturas más conocidas de escenas de la vida campesina, estilo de género que practicaron con pretensiones realistas pero comprensivas, sin caer en la frecuente ridiculización grotesca de otros pintores.

Dignidad y profundidad psicológia de los campesinos Estas composiciones "sin precedentes" por la "dignidad y profundidad psicológica" y la negativa a "caricaturizar y burlarse" de la gente de campo y sus vidas, alcanzan su grado más elevado con Interior con familia campesina y Familia feliz, ambos atribuidos a Louis, aunque algunos creen que en el primero pudo intervenir también Antoine: grupos frontales de personas que parecen posar para el pintor con un orgullo y miradas intensas.

'Gran popularidad'

El "poder emocional considerable" y la "originalidad" de las escenas campesinas, presentando con novedoso estilo, "veracidad y dignidad sin precedentes" a las personas más humildes, afirman desde el Louvre, donde destacan la "gran popularidad" que alcanzaron los Le Nain, que llegaron a tener "discípulos e imitadores". Tras sus muertes, sin embargo, fueron olvidados y sólo redescubiertos a mediados del siglo XIX.

Vivían en la misma casa-estudio y usaban los mismos pigmentos En París compartían casa y estudio en la abadía de Saint-Germain-des-Prés, un lugar que alojaba a pintores de provincias y del extranjero que deseaban escapar de las restricciones de las academias y escuelas parisinas. Firmaban siempre Le Nain, sin añadir nombres de pila o iniciales y utilizando los mismos pigmentos. Los historiadores del arte se han sentido fascinados por "distinguir las manos" en cada trabajo.

Pequeños matices

El quid del "misterio de Le Nain", la cuestión de la distinción de las obras, fascinó a los historiadores del arte y provocó debates durante más de un siglo. La exposición agrupa las piezas según los pequeños matices de estilo estilo, en un intento por distinguir la personalidad artística de cada uno de los hermanos y llegar a conclusiones inéditas sobre la atribución de muchas obras: Louis, el "genio incomprendido"; Antoine, "el retratista", y Mathieu, "el ambicioso".

Louis era el más dotado en el uso de colores suaves y de gran sutileza Le Mystère Le Nain presenta a Louis como el más dotado de los tres hermanos sobre todo en el uso de colores suaves y de gran sutileza y en el estilo de composición serena —los organizadores consideran que se le deben atribuir los retablos religiosos más espectaculares del trío, entre ellos el de la catedral de Notre-Dame en París—.

Antoine, el gran miniaturista

El mayor de Le Nain, Antoine, era un consumado miniaturista. Sus obras sobre madera y cobre, con colores brillantes, suplen la falta de excelencia en la composición con un estilo refinado.

Mathieu fue el más ecléctico y se dejó influir por Caravaggio El más ambicioso de los tres hermanos era Mathieu, que revalorizó su estilo tras la muerte de sus dos hermanos. Pintaba de forma contrastada y densa, yuxtaponiendo acentos brillantes. A diferencia de Antoine y Louis, pintaba de memoria, sin recurrir a la observación directa del modelo y era el más ecléctico en influencias, entre las que destaca el caravaggismo.