Un policía ha sido apuñalado este miércoles ante el Parlamento británico durante el atentado en el centro de Londres, y pese a las labores de los servicios médicos y los intentos por reanimarlo por parte de un parlamentario, murió poco después. El atacante fue abatido por las fuerzas del orden. 

El agente y el atacante son así parte de los cinco muertos con los que se ha saldado el ataque, calificado por Scotland Yard de "terrorista", y en el que el agresor también ha arrollado a los viandantes en el puente de Westmisnter con su vehículo.

El agente atacado y dos personas que estaban en el puente han fallecido, además del agresor, que fue abatido a tiros frente al edificio del Parlamento, según ha confirmado la policía.

En una comparecencia ante los medios este miércoles, el jefe de la unidad antiterrorista de la Policía londinense, Mark Rowley, identificó al agente muerto como Keith Palmer, de 48 años, e informó de tres víctimas más, aunque finalmente son dos, además del atacante..

Testigos describieron cómo el atacante arrolló a la gente que caminaba por la acera y abandonó acto seguido el vehículo, tras estrellarse contra las vallas que rodean el Parlamento, para abalanzarse con un cuchillo sobre uno de los guardias que protegían Westminster.

"Cuando el agresor corría hacia la entrada (del Parlamento), dos personas vestidas con ropa de calle, armados con pistolas, gritaron algo que parecía una advertencia. Él les ignoró. Le dispararon dos o tres veces y cayó", narró un testigo a los medios locales.

La primera ministra, la conservadora Theresa May, abandonó el Parlamento en coche poco después del ataque sin sufrir ningún daño, según confirmó Downing Street, su despacho oficial en Londres.

El comandante de la policía metropolitana de Londres Ben Harrington pidió a los londinenses que se mantengan "vigilantes" tras el incidente y anunció que Scotland Yard ha desplegado agentes por la ciudad y está evaluando otras posibles medidas de seguridad.

Harrington detalló que tres de la veintena de heridos registrados son policías. "Este es un día que hemos planeado, pero que esperábamos que nunca ocurriría. Tristemente, ahora es una realidad", dijo el comandante.