Charles Sheeler (1883-1965), Bobbe Arnst, Vanity Fair, July 1, 1928
Charles Sheeler retrata en 1928 a la actriz Bobbe Arnst © Condé Nast

El artista Charles Sheeler (1883-1965), una figura central de la creación plástica del siglo XX y el primer modernista nacido del lado occidental del Atlántico, pronunció una atinada doble definición cuando dijo que la fotografía consiste en la mirada externa de la naturaleza —"ver con los ojos hacia afuera", fueron sus palabras textuales—, mientras que la pintura es su contrario: cambiar el rumbo de la mirada y "ver la naturaleza hacia dentro".

Practicante avezado y elegante de ambas disciplinas creativas, Sheeler puso nombre al primer estilo vernáculo de los EE UU, el precisionismo, una escuela basada en la composición cubista y las formas futuristas pero aplicadas a los paisajes urbanos, industriales y agrícolas de su país, que hasta la década de los años veinte del siglo pasado no había sido mostrado con un lenguaje singular y con pocas deudas a las vanguardias europeas, sobre todo a las francesas.

La exposición Charles Sheeler: Fashion, Photography, and Sculptural Form (Charles Sheeler: moda, fotografía y forma esculórica) recobra un cuerpo de trabajo casi desconocido: las fotos que hizo para el grupo editorial Condé Nast, editor, editor de, entre otras revistas, las publicaciones de referencia Vogue y Vanity Fair. La muestra se celebra hasta el 9 de julio en el Museo de Arte James A. Michener de Doylestown-Pensilvania, la localidad del estado natal del artista en la que vivió, en una granja restaurada, gran parte de su vida.

La pintura fue el medio que permitió a Sheeler pasar a la historia, sobre todo gracias a la precisión y exactitud con que mostró los ambientes de los EE UU en los albores de la llamada era del jazz, los desenfadados roaring twenties (los locos años veinte), que pintó con gran detallismo e influencias de Cézanne, Matisse, Picasso y Braque para desarrollar una imaginería basada en la industrialización, la agricultura mecanizada y los bullentes y poblados de rascacielos escenarios urbanos previos a la Gran Depresión de 1929.

Promesas de alegría ilimitada

La novedad es el debut de la obra del artista como editorialista de moda, un cuerpo de trabajo que desarrolló entre 1926 y 1931, cuando trabajó en la plantilla de Condé Nast. Las 85 imágenes que se muestran nunca habían salido de los archivos del grupo editor y fueron redescubiertas durante la producción de la exposición. Evocan la la exuberancia, el glamour y las promesas de alegría ilimitada de la era del jazz, dicen los organizadores.

Fotos de moda, diseños textiles y un cortometraje de vanguardia El núcleo de la exposición está formado por retratos de modelos con joyas y vestidos de alta costura, conocidos escritores e intelectuales de la época y actores y bailarines de Broadway. También se exhiben una una selección de la serie sobre la granja del artista en Doylestown, fotografías de piezas escultura moderna, algunos textiles que diseñó durante una temporada y la película Manhatta, un documental vanguardista y pionero que correalizó en 1920 en colaboración con el gran fotógrafo Paul Strand.

Descartados como 'puramente comerciales'

Las fotografías de moda y los retrato de Sheeler para Condé Nast habían sido "universalmente descartados como puramente comerciales", el "trabajo diario de un pintor y nada más", explican desde la pinacoteca, cuando en realidad se trata de piezas "instrumentales en la configuración de la visión estética" del artista, que aprovechó la imagen fotográfica para ampliar los límites de su inicial acercamiento impresionista a la pintura de paisaje.

Estilo objetivo, lejano y rigurosamente formal "Esta exposición mostrará cómo la visión modernista de Sheeler fue refinada durante su tiempo en Condé Nast", dice Kirsten M. Jensen, responsable de Conservación del museo y comisaria de la exposición . "Fue allí donde perfeccionó su estilo particular: objetivo, lejano y rigurosamente formal, que luego aplicó a  su trabajo posterior como pintor" eligiendo "puntos de vista dramáticos, patrones rítmicos y composiciones abstractas", añade.

Los organizadores, que han lanzado una detallada y completa web especial sobre la exposición, recuerdan que Sheeler fue el primer modernista de los EE UU que pintó "imágenes poderosas y convincentes de la era de la máquina", desde graneros con formas geométricas hasta realistas instalaciones industriales.